• La buena performance de la recaudación abre la posibilidad de terminar el año con equilibrio en las cuentas públicas de la Nación. El gobierno tiene la posibilidad de cerrar el año con superávit primario fiscal récord (2,2% del PBI) y una posición cercana al equilibrio de caja, por primera vez desde 1993.
• Es alentador si tenemos en cuenta que a fines de 2001, momento de la salida de la convertibilidad y de la declaración del default, la Argentina tenía un desequilibrio de caja equivalente a 3% del PBI, con un superávit primario de apenas medio punto del producto.
• En aras de generar un superávit primario creciente, que le permita afrontar el pago de los intereses de la deuda en default, una vez que sea reestructurada, la situación actual de las cuentas públicas del gobierno nacional, presenta dos desafíos en el mediano plazo: 1) incrementar la recaudación a través de la lucha contra la evasión (instrumento central de la presente gestión) y desmantelando impuestos distorsivos y 2) controlando el gasto.
• El desafío no es menor si tenemos en cuenta que la lucha contra la evasión ha formado parte de la agenda de todos los gobiernos previos sin mayores éxitos, y si además observamos el importante peso que han adquirido los impuestos distorsivos (mas de 20% de la recaudación, o alternativamente 4,4% del PBI).
• El IVA es el impuesto en el que hay más terreno por ganar, tanto a través de la reducción de la evasión como del incremento del consumo y las importaciones. Por un lado, el éxito del plan antievasión podría mejorar la calidad de la estructura impositiva (reduciendo progresivamente los impuestos distorsivos). Por otra parte, el crecimiento económico podría potenciar el incremento en la recaudación en términos reales, en la medida en que más agentes económicos puedan ponerse al día con sus obligaciones tributarias después de 4 años de caída en el nivel de actividad económica.
• Para generar un superávit primario creciente, se requerirá, además, la contención del gasto público primario. Nuestras proyecciones para el año en curso, en concepto de egresos sin contemplar los intereses, equivalen a 18,7% del PBI, proporción que se asemeja al promedio observado en el período 1993-2001, habiéndose recuperado mas de 2,5%, en términos de PBI, respecto del mínimo alcanzado en la segunda mitad de 2002 (en agosto y setiembre tocó un piso de 16,1% del PBI).
• En términos nominales, el desequilibrio de caja proyectado para 2003 sería de $ 965 millones, minimizando de este modo las necesidades de recurrir al BCRA para que asista al Tesoro mediante la emisión de dinero. El crecimiento de la recaudación tributaria de julio, por sobre las expectativas del mercado, ha elevado nuestra proyección de ingresos totales a $ 74.466 millones; en tanto que el gasto primario proyectado es de $ 66.506 millones. Con desembolsos para el pago de intereses por $ 8.925 millones, el superávit primario previsto para 2003 es de $ 7.960 millones.
• A partir del comportamiento visto en las provincias en 2002, con la evolución observada en el primer semestre de 2003 en las transferencias desde Nación a provincias y la recaudación provincial (con incrementos interanuales de 50%), se puede inferir que el nivel de ingresos de las provincias de este año tendría un incremento sustancial, del orden de los $ 10.000 millones.
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