El Fondo Monetario Internacional (FMI) va a seguir siendo “flexible” con la Argentina para que pueda cumplir con las metas del acuerdo stand-by por casi u$s57.000 millones pero por el momento no analiza una posible renegociación de esa línea de crédito. Así lo afirmó en Washington el vocero de la entidad, Gerry Rice, en una conferencia de prensa. Rice salió de ese modo a justificar el cambio de posición del FMI de permitirle al Banco Central intervenir de manera directa en el mercado de cambios para evitar que se escape la cotización del dólar. El organismo se había mantenido inflexible en no autorizar a la Argentina a usar dólares del acuerdo para financiar una posible salida de capitales.
Pero por otro lado, el portavoz del organismo internacional de crédito desalentó la idea de que la misión que está en Buenos Aires tenga entre sus objetivos comenzar a analizar una posible refinanciación del acuerdo en vigencia. El mismo estipula dos vencimientos de u$s20.000 millones en 2022 y 2023, que los economistas y analistas de los mercados consideran de muy difícil cumplimiento por el país en las actuales condiciones.
“Estamos enfocados en el programa actual”, aseguró el funcionario quien consideró que Argentina “está en el camino correcto”.
El FMI adjudicó el año pasado a Argentina un crédito récord de unos 57.000 millones de dólares a cambio de un fuerte ajuste fiscal, con miras a recuperar la confianza de los inversores luego del desplome del peso y el aumento de la inflación, que sumieron al país en una recesión.
Rice indicó que se alcanzaron “importantes logros que no deben pasarse por alto”, sobre todo para reducir “vulnerabilidades macroeconómicas”, y desestimó alteraciones en el calendario de pagos previsto, asegurando que está diseñado para resolver “los principales desafíos” de Argentina y “garantizar” el cumplimiento de sus obligaciones. “No se está discutiendo la posibilidad de cambiar el calendario de pagos”, aseguró.
Una misión del FMI, la cuarta desde que se negoció el Acuerdo stand-by de 36 meses, se encuentra desde esta semana en Buenos Aires para revisar el desempeño del Gobierno según los términos del préstamo, cuando se cumplió un año de que Macri pidió auxilio al organismo. Voceros del Palacio de Hacienda dijeron que “esta es una misión tranquila” y que en la primera semana se enfocará en mirar los números fiscales con los técnicos del Gobierno.
Rice destacó que las políticas económicas subyacentes al programa ayudan a abordar problemas “clave”, como la reducción de los desequilibrios externos y fiscales de Argentina, y afirmó que los “esfuerzos continuos” de cumplir con lo acordado “sentarán las bases para la estabilidad económica y el crecimiento sostenible”.
Consultado sobre la críticas a las reformas del plan económico, Rice dijo que el FMI ha tratado de ser “flexible y pragmático al hacer ajustes al programa”. El Fondo apoyó las medidas anunciadas el 29 de abril por el Banco Central de Argentina, que dispuso la intervención del mercado cambiario “para reducir más agresivamente la cantidad de pesos”.
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