La inflación minorista de febrero fue de 3,1% y de 11% para los precios mayoristas. Fueron determinantes, en el caso de los precios al consumidor, los fuertes incrementos registrados en el rubro alimentos y bebidas, donde hubo productos de la canasta familiar que subieron más de 40%, como la harina y el aceite. Sin embargo, el impacto de la devaluación se hizo notar el mes pasado más en los costos de producción de las empresas. Si bien los precios mayoristas crecieron 11%, el arrastre para marzo será mayor. Esto, porque como algunos aumentos -por ejemplo, el de combustibles y educación-se ponderaron recién en la última semana, se trasladarán las alzas a marzo. El aumento en febrero en los precios mayoristas se produjo por el incremento de 9,1% en los artículos nacionales y de 36,1% en los importados. En dos meses, el costo de vida ya subió 5%; los mayoristas, 18,5%. Un tema delicado es que los precios minoristas deberán reflejar, en las próximas semanas, la suba de tarifas de servicios públicos, hasta ahora congeladas.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) En términos relativos, los mayores incrementos de precios a nivel consumidor correspondieron a equipamiento y mantenimiento del hogar con 7,4% y a bienes y servicios varios con 6,6%.
Desde el punto de vista de la canasta familiar los incrementos más relevantes fueron
Los únicos rubros que acusaron caídas en los precios fueron frutas, con 0,6%; ropa exterior, 2%; servicios para el hogar, 0,7%; servicios para la salud, 0,1%; otros servicios de esparcimiento, 0,8%, y servicios educativos, 0,1%.
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