Gobierno cambió de idea: aplicará retenciones de 20% a las petroleras
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Esto sería así porque el precio del petróleo por extraer debe calcularse descontando de la cotización internacional las retenciones y los fletes para colocarlo en los mercados externos. Con un precio promedio de 20 dólares en el mercado internacional, la retención implica un valor de 16 dólares, precio al que, como ya se dijo en épocas de crisis de precios, no es rentable extraer en algunas zonas y yacimientos de la Argentina. La exportación equivale a más de 45 por ciento de lo que se produce en el país.
• Preocupación
Esta observación había sido considerada por los gobernadores de las provincias petroleras preocupadas porque se produzca mayor desocupación en sus territorios, y que por eso habían confluido con las petroleras en una propuesta alternativa.
Primero, Capitanich y las petroleras plantearon como alternativa adelantar a valor presente las retenciones estimadas para los próximos cinco años. Luego, se habló de un impuesto en boca de pozo que afectaba a todas las petroleras, no sólo a las que exportan, pero con una alícuota significativamente inferior.
Se hablaba de una tasa de 4 por ciento a 7 por ciento para un precio internacional del crudo de 14 a 20 dólares, de 8 por ciento si superaba 21 dólares y 0 si era inferior a 14 dólares. En la opinión de las petroleras, con ese impuesto, el gobierno podría recaudar lo mismo o más que con las retenciones y no afectaba a los yacimientos menos rentables.
Anoche una gran duda quedaba en las petroleras e, incluso, en los países vecinos, sobre todo Chile, que por ahora es el mayor comprador, sobre si las retenciones afectarían a las exportaciones de gas, ya que Capitanich dijo «hidrocarburos» en forma genérica. Si el impuesto también incluyera a las ventas externas de gas, se frustraría uno de los grandes negocios que se venía gestando en la Argentina: el abastecimiento de gas a Brasil, porque resultaría difícil competir con los precios del gas boliviano.




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