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En un discurso preparado para pronunciar en una conferencia de banqueros europeos en Francfort, Greenspan dijo: "Parece persuasivo que, dado el tamaño del déficit de cuenta corriente de Estados Unidos, deba ocurrir en algún momento un menor apetito por los activos en dólares".
El déficit en cuenta corriente estadounidense, una medida amplia del comercio del país, es el equivalente de alrededor de un 6 por ciento del Producto Interno Bruto. Para reducir el déficit, Estados Unidos debe atraer diariamente una cantidad estimada de 3.000 millones de dólares en capital, dijeron los analistas.
Greenspan agregó que recortar el déficit presupuestario de Estados Unidos, que ha alcanzado niveles máximos en términos de dólar, sería la respuesta política estadounidense más efectiva para ayudar a refrenar la brecha récord en cuenta corriente del país.
El déficit presupuestario para el año fiscal 2004 con conclusión el 30 de septiembre fue de 412.000 millones de dólares.
"Parece notable que en sus declaraciones preparadas ha incluido tantas referencias al déficit estadounidense en cuenta corriente e implique que se necesita un ajuste. Se trata sin duda de una posición pesimista sobre el dólar", dijo Greg Anderson, estrategia de cambio de ABN Amro Bank en Chicago.
"Deja en claro que las autoridades monetarias de Estados Unidos no quieren obstaculizar los ajustes de mercado que lleven a una caída del dólar", agregó. El euro se negoció en Nueva York a 1,3023 dólares.
"La atención se centra ahora mismo en los déficits de Estados Unidos. Una vez más hay razones fundamentales y estructurales para que se debilite el dólar y a pesar de lo que digan (en el gobierno estadounidense) para apuntalarlo, no se les cree", dijo Firas Askari, jefe del departamento de moneda de BMO Nesbitt Burns en Toronto.
El dólar llegó a caer alrededor de 102,79 yenes, pero luego se fortaleció levemente a los 103,15 yenes.
Las pérdidas del dólar ante el yen se aceleraron después de que Greenspan dijera en una sesión de preguntas y respuestas en Francfort que grandes intervenciones en la moneda no crean cambios extendidos en las tasas de cambio, aunque admitió que sí tienen algún efecto.
El dólar también cayó a cerca de mínimos de nueve años frente al franco suizo a alrededor de 1,1622 francos suizos, Jean Claude Trichet, el presidente del Banco Central Europeo, asimismo en Francfort para la misma conferencia, dijo que las reformas estructurales son una necesaria condición para aumentar el crecimiento europeo. Agregó que el mandato de estabilidad del BCE es el foco de su política monetaria.
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