Si hay algo positivo en el cambio de rumbo de los mercados internacionales, es que los operadores ya descontaron que los EE.UU. subirán las tasas mañana, en diciembre y en enero. Es decir que los precios de los títulos públicos ya tienen incorporadas estas decisiones de la Reserva Federal. La designación de Bernanke en lugar de Greenspan no hace modificar el panorama a la luz de que también los inversores descuentan que no habrá cambios en la política monetaria de los EE.UU.
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