Desde que la Corte Suprema emitió fallos contra la Ley
de Riesgos del Trabajo, hace 2 años, la industria del juicio
volvió a los niveles que tenía antes de la reforma del
sistema.
La reciente autoliquidación de la ART Luz, vinculada al gremio de Luz y Fuerza, que en realidad hacía dos años que estaba en venta, es la punta del iceberg del problema que enfrentan empresas y aseguradores: la vuelta de la millonaria industria del juicio por accidentes laborales.
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En 2005 se presentaron 6.847 demandas judiciales contra empleadores y aseguradoras de riesgos del trabajo, 81% más que en 2004 (ya había crecido 30%). Pero en los primeros ocho meses de 2006 las ART tienen ingresados 6.922 juicios, lo que representa un aumento de 79% respecto de igual período del año pasado y 207% con relación a 2004.
Según un estudio realizado por técnicos del sector, de no mediar una reforma a la ley actual, se proyecta para 2006 un total de 12.500 demandas judiciales, y de mantenerse la actual tasa de crecimiento alcanzarían en 2007 entre 18.750 y 22.108 casos.
Costo laboral
Ahora bien, ¿qué significa esta cantidad de juicios en términos de costo laboral? En un escenario conservador, suponiendo un costo del litigio promedio de $ 20.000 y una cantidad anual de juicios de 10.000, la prima del seguro de ART sin incluir responsabilidad civil ascendería a 3,4%.
En la actualidad la alícuotapromedio del sistema ronda 2,7% de la masa salarial. O sea, si se mantiene la pujanza de la industria del juicio los empleadores deberían enfrentar un costo casi 30% mayor al actual al adicionar el fenómeno de la litigiosidad.
En el sector asegurador estiman que el nivel que alcanzará en 2007 la industria del juicio en términos de montos de sentencias y conciliaciones, ya equivaldría a los valores récords que registró en los 90 antes de la reforma.
Fallos
Como se ha visto, la avalancha judicial se desató hace dos años, tras una sucesión de fallos de la Corte Suprema que declararon la inconstitucionalidad de aspectos claves en la estructura de la ley de ART. Básicamente se trata del artículo 39 o «Caso Aquino», por el cual el trabajador recibe la cobertura de la ART y si tiene que reclamar algo más al empleador debe recurrir a la vía civil; y el artículo 46 o «Caso Castillo», que habilita que el trabajador recurra directamente a un juzgado federal al margen de cobrar la indemnización que dictaminó la comisión médica.
Lo cierto es que mientras el gobierno juega a las escondidas con el proyecto de ley que reformularía la normativa vigente, adecuando los montos indemnizatorios, entre otras cosas, se ha creado un clima de incertidumbre, no sólo entre las aseguradoras, sino en las empresas, que no saben qué costos están cubriendo ni por qué montos.
El hecho de que ART Luz estuviera desde hace dos años en venta y no encontrara ningún comprador refleja que ninguna compañía estaba dispuesta a asumir riesgo por una mayor cartera.