Lo que en la Argentina es casi un acontecimiento diario, en el resto de América latina es poco menos que una novedad y aún no generalizada: el diálogo interreligioso. Por eso, y sobre todo para expandir la experiencia local a los demás países de la región, entre hoy y mañana se desarrollará el Encuentro Latinoamericano de Diálogo Judío-Católico en México, convocado conjuntamente por la CELAM (Conferencia Episcopal Latinoamericana) y el CJL (Congreso Judío Latinoamericano), y cuyo objetivo declarado es «fortalecer el diálogo interreligioso a nivel regional».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Del mismo participarán (como oradores y miembros de los diversos paneles que se organizaron) los obispos Raymundo Damasceno Assis, Presidente de la CELAM; Víctor Sánchez Espinosa -secretario general-, Carlos Aguiar Retes -presidente del Departamento Comunión Eclesial y Diálogo-, Félix Martínez -Ecumenismo y Diálogo Interreligioso- y los cardenales Norberto Rivera Carrera ( México), Odilo Scherer (Brasil), Theodore McCarrick (EE.UU.), Francisco Robles Ortega (México), Nicolás López Rodríguez ( República Dominicana), Jorge Liberato Urosa Savino (Venezuela), Joao Oneres Marchiori ( Brasil) y Sidney Fones I., secretario general adjunto CELAM, entre otros.
La representación judía estará a cargo del presidente del CJL, el brasileño Jack Terpins, el secretario general Saúl Gilvich, y de los rabinos Abraham Skorka (Comunidad Bnei Tikvá de Buenos Aires), Marcelo Polakoff (Córdoba), el argentino Mordejai Maarabi (por Uruguay), Michel Schlesinger (Brasil), Pynchas Brener (Venezuela), Alfredo Goldschmidt (Colombia), Marcelo Rittner y Abraham Palti (México).
Inimaginable
El diálogo interreligioso en la Argentina no se limita a cristianos (católicos o no) y judíos: incluye a la comunidad musulmana, algo que es casi inimaginable en otros países de América latina. Sucede que en la mayoría los rabinatos son ortodoxos, lo que no favorece el acercamiento a otros credos, y por otra parte las comunidades musulmanas están fuertemente influenciadas por grupos como Hamas e Hizbollah, que unen su antisionismo al antijudaísmo a nivel local. «Ese es el puente que estamos tratando de construir a partir de experiencias como la de México», dijo a este diario uno de los participantes del encuentro.
Por su parte, Terpins dijo que «este encuentro es un paso más que damos en la profundización a escala regional de las relaciones entre judíos y católicos; un ejemplo de convivencia para el resto del mundo».
El temario prevé tratar el rol que desempeñan las comunidades religiosas en la sociedad civil y el lugar de la familia en las sociedades pluralistas.