El funcionario manifestó que Japón deberá elegir muy pronto entre convertirse en un «Japón grande» aceptando trabajadores extranjeros, o mantener sus estrictas medidas de control inmigratorio, y convertirse en un «pequeño Japón».
Como muestra del hermetismo japonés, Sakanaka citó una reciente encuesta oficial reciente según la cual 32,4% de los participantes, se opusieron a un incremento del turismo extranjero al archipiélago por temor al incremento de la delincuencia.
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