El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El grupo Mitsubishi Tokyo Financial logró su primer año de beneficios desde su fundación, en 2001, con 560.800 millones de yenes (unos 5.000 millones de dólares).
El Sumitomo Mitsui Financial tuvo unos beneficios netos de 330.400 millones de yenes (unos 2.898 millones de dólares).
En el grupo UFJ Holdings las pérdidas netas ascendieron a 402.810 millones de yenes (unos 3.530 millones de dólares) y marcaron su tercer descenso anual consecutivo.
La semana pasada, las autoridades financieras japonesas forzaron la dimisión del presidente del grupo UFJ y dos directivos cuando trascendió que no alcanzaría el nivel de beneficios exigido a la entidad, auxiliada en la década pasada con 1,6 billones de yenes (unos 14.250 millones de dólares) de fondos públicos.
Hasta septiembre, los créditos incobrables del grupo UFJ ascendían a 3,71 billones de yenes (unos 32.000 millones de dólares), equivalentes al 8 por ciento del total de su cartera de préstamos en circulación, según fuentes del sector.
Otro de las grandes entidades financieras niponas, el grupo Resona Holdings, al que el Estado inyectó en julio del año pasado casi 2 billones de yenes (unos 18.000 millones de dólares) de fondos públicos, registró unas pérdidas netas de 1,66 billones de yenes (unos 14.561 millones de dólares).
El coeficiente de solvencia de este grupo, compuesto por los bancos Resona, Saitama Resona, Kinki Osaka, Nara y el fiduciario Resona Trust, subió del 3,78 por ciento del año anterior al 7,75 por ciento.
Con excepción del Resona, las otras grandes cuatro entidades japonesas superaron el 8 por ciento en el coeficiente de solvencia exigido por el Banco de Pagos de Basilea a la banca mundial acceder a los mercados internacionales.
Pese a sus pérdidas, el grupo Resona se sumó a los demás bancos con previsiones optimistas para el año fiscal 2004, que generaron una subida marginal hoy en la bolsa de Tokio del 0,3 por ciento.
Los expertos indicaron que muchos deudores de la banca aprovecharon para eliminar sus obligaciones al beneficiarse del crecimiento económico nipón que en el último trimestre del ejercicio 2003 aumentó un 5,6 por ciento en términos anuales.
Dejá tu comentario