El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero enseguida puso como ejemplo el código con que el rey Hammurabi gobernó Babilonia casi 1.800 años antes de Cristo. Ese código, escrito en piedra, regulaba hasta el precio que debería cobrar el tabernero por la cerveza: y si bien fue dictado por los dioses, según Hammurabi, el código se ocupaba de asuntos terrenales, en particular del comercio. Carranza relató que el código condenaba a los comerciantes que violaban los precios máximos a morir en aceite hirviendo. «Al poco tiempo no se pudo cumplir con la pena, porque faltaba hasta el aceite.»
Luis Carranza espera que América latina crezca 4,2% este año; y la Argentina, 7%. Nuevamente será el país de mayor crecimiento en la región por «los efectos del rebote económico». Pero se deduce de las palabras de Escrivá que ese rebote está por terminar porque ve en el futuro un crecimiento potencial del país de 3,5%, la mitad del de 2006. Para Escrivá, este crecimiento será a todas luces insuficiente, por eso «los argentinos deben hacer atractivo el país, para que venga parte del ahorro externo que es abundante en el mundo. La Argentina tiene trabajo, pero no tiene capital y deben hacer venir las inversiones».
«Ustedes no quieren vivir como los asiáticos. Ellos son austeros, gastan poco, tienen bajo consumo y venden todo al exterior. Para no vivir así y gastar más deben buscar inversiones en el mundo», aconsejó uno de los economistas, durante el café. A ambos oradores les preocupó el elevado nivel de gasto público de América latina y creen que en el futuro buscarán una solución a la europea: «Mantendránelevado el gasto, pero mejorarán su calidad. Gastarán mejor».
Dejá tu comentario