La economía de Brasil creció apenas un 0,2 por ciento en el primer trimestre respecto a los últimos tres meses del 2011, fijando el escenario para otro año decepcionante y sembrando nuevas dudas sobre la salud de los mercados emergentes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La cifra publicada el viernes por el Gobierno, que fue menor a lo esperado por los economistas, marcó un tercer trimestre consecutivo de debilidad en la sexta economía mundial.
Además, pondrá mayor presión sobre el Gobierno de Dilma Rousseff para que implemente medidas de estímulo y vuelva a posicionar a Brasil como uno de los destinos favoritos de los inversionistas.
Este imán para los inversores comenzó a perder encanto a mediados del 2011, cuando Brasil no logró ponerse a la altura de los desafíos que creó el auge que vivió en la última década. Un sistema de transporte saturado, una fuerza laboral poco calificada y niveles de inversión crónicamente bajos se combinaron para frenar a la economía.
Las cifras del viernes mostraron que, pese a los numerosos planes de estímulo lanzados por Rousseff desde fines del año pasado, la inversión se contrajo en el primer trimestre. Algunos empresarios sostienen que se necesitan medidas más enérgicas -como una simplificación generalizada del bizantino código impositivo de Brasil- para volver a poner de pie a la economía.
"El Gobierno necesita un plan de crecimiento. No es suficiente con anunciar medidas aisladas porque no nos llevan a ningún lado", dijo Miguel Daoud, director de la consultora Global Financial Advisor.
El sector de peor desempeño durante el primer trimestre fue el agrícola, que se ha visto afectado por una severa sequía en el sur de Brasil. Mientras la industria tuvo un desempeño mejor al esperado, otras cifras más actualizadas sugieren que está lejos una recuperación significativa del sector.
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, sostuvo que el débil crecimiento del primer trimestre fue provocado por el sector agrícola, pero destacó el desempeño de la industria como una "buena noticia".
No obstante, reconoció que el resultado del primer trimestre hará más difícil alcanzar la meta de un crecimiento del 4 por ciento este año.
Dejá tu comentario