ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

24 de enero 2014 - 21:47

La eliminación del cepo: incógnitas a mitad de camino

ver más
Por Federico Sturzenegger, diputado Unión-PRO.- Obviamente Argentina necesita eliminar la brecha cambiaria que está actuando como un freno de mano a las inversiones. Obviamente Argentina debe devolverle libertad a sus ciudadanos para elegir la moneda en que ahorrar, sobre todo si no logra proteger el valor del peso. La eliminación del cepo apunta en esa dirección y por estos motivos debería ser bienvenida.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Pero también es cierto que no sabemos qué alcance tendrá. En un extremo liberará totalmente la compra de divisas, lo cual debería eliminar la brecha para la economía formal, o podrá mover muy poco las cosas relativas a la situación actual. Es una incógnita que será revelada recién la semana que viene.

De cualquier manera esto no deja de ser una medida aislada, en un contexto que requiere resolver problemas muy fuertes de credibilidad para el gobierno, y ni que hablar del gran problema que es la inflación.

¿Por qué Argentina tiene estos problemas? Porque está fracasando un modelo político basado en la destrucción institucional: nos quedamos sin Presupuesto, sin Congreso, sin Banco Central, sin energía, sin Estado regulador, sin una justicia plenamente independiente y sin la verdad. Con ese cóctel no sorprende que puedan sostenerse errores y falencias de gestión realmente importantes.

Así, a pesar de haber aumentado los impuestos a un récord histórico, parece que no alcanza: también hay que apelar a la emisión y por ende a la inflación para satisfacer la voracidad fiscal. La tarea que le cabe al gobierno no es seguir tirando cosas inconsistentes (la semana abrió con la prohibición de comprar por internet y terminó con la liberación de la compra de dólares para atesoramiento) sino generar credibilidad y estabilidad en sus políticas. Y finalmente, ponerse a gestionar los recursos públicos para que, en vez de considerar al contribuyente como un barril sin fondo, entienda que su obligación es gestionar estos recursos con eficiencia y efectividad.

Pero volvemos al comienzo, con este modelo político esta mejora en la eficiencia del gasto es poco probable, porque prevalecerá el autoritarismo de una persona a un verdadero trabajo en equipo y porque los recursos públicos suplirán con su compra de voluntades el delicado balance de poderes que permite que una república funcione.

Es imprescindible un cambio, no solo en la política cambiara sino en el modelo político que recupere para Argentina las instituciones que necesita para volver a crecer.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias