23 de febrero 2005 - 00:00

La historia oficial

El gobierno mantendrá la acción de oro en la privatización de Líneas Aéreas Federales (LAFSA), cuyo proceso ahora quiere cerrar a mediados de año. Además, los funcionarios de la Secretaría de Transporte se preocuparon ayer por desligarse de cualquier tipo de relación directa con Southern Winds, indicando que simplemente se trata de un acuerdo de cooperación, cuya renovación en marzo aún no está asegurada.

Funcionarios de la secretaría que dirige Ricardo Jaime defendieron la decisión de cerrar el acuerdo en setiembre de 2003 entre LAFSA y SW, en la mira tras el tráfico de drogas detectado porque dicen que «fue la única forma de mantener a flote más de 1.800 empleados entre las dos compañías y de mantener cierto nivel de competencia en el mercado local». Además de desmentir rotundamente el alejamiento de Jaime, la preocupación en Transporte pasa por negar cualquier tipo de vinculación con SW, siguiendo la línea planteada por Néstor Kirchner en la jornada anterior.

En cuanto al proceso de venta de LAFSA, se informó que ya está definido que será vendido 75% al principal interesado, 21% cotizará en Bolsa y otro 4% quedará para los empleados, a través del Programa de Propiedad Participada (PPP).
Entrarán prácticamente todos los destinos de cabotaje (que ya fueron otorgados a LAFSA tras una audiencia pública), habilitarán nuevas rutas internacionales para el comprador, y quienes tomen la compañía deberán adquirirla con sus más de 800 empleados.

A continuación, la visión oficial que tienen en la órbita de Jaime sobre las responsabilidades en el caso del tráfico de drogas, el papel de los dueños de SW y el futuro de LAFSA:

• El acuerdo de cooperación entre LAFSA y Southern Winds era la única manera de mantener el trabajo de 860 personas que trabajaban en Dinar y LAPA, y otras 970 en SW.

• Se trata de un acuerdo entre las empresas y no una sociedad. Mantiene la independencia de cada empresa y, de hecho, una no tiene nada que ver con la otra desde el punto de vista legal. No hay fusión de activos ni de empresa.

• Todo el gobierno estuvo de acuerdo con el convenio de cooperación que propusimos desde Transporte. El acto se realizó en el Salón Blanco de Casa de Gobierno y lo encabezó el propio presidente.

La creación de LAFSA se firmó el 21 de mayo de 2003, con la firma del entonces presidente Eduardo Duhalde. Roberto Lavagna también firmó, pese a que ahora algunos señalan que no estaba de acuerdo. Alberto Fernández no tuvo nada que ver porque aún no era jefe de Gabinete. . El acuerdo de cooperación está vigente hasta el 3 de marzo. Todavía no se resolvió qué ocurrirá entonces. La decisión la tomará el presidente Néstor Kirchner.

• En ningún momento se ha pensado fusionar las actividades de LAFSA y SW, mucho menos considerando que esta última tiene un pasivo cercano a los u$s 40 millones.

Existía comunicación con el presidente de SW, Juan Maggio. Por ejemplo, si incorporaban un nuevo avión realizaban la consulta, desde el momento en que LAFSA aporta dinero para financiar el combustible. Los funcionarios dicen que se enteraron del ingreso de Martín Varsavsky en la empresa días después de concretado el acuerdo. Por eso rechazan que «Jaime fuera jefe de Maggio» como dijo éste en un reportaje.

La Secretaría de Transporte -dice una fuente que pidió no ser mencionada- se enteró del contrabando de drogas apenas un par de días antes de que el tema estuviera en la tapa de los diarios. En ningún momento los directivos de SW nos comentaron la situación. Lo tomamos como un hecho delictivo, al menos hasta que la Justicia se expida. No tenemos elementos para considerar que los directivos de la empresa estén relacionados con lo que ocurrió.

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