Lanzan medidas para repatriar capitales
La falta de inversiones está preocupando al gobierno. Y está bien que ello ocurra porque el país desde ahora comenzará a crecer poco por estar las empresas muy cerca del límite máximo de producción. Roberto Lavagna ayer anunció ante empresarios que habrá incentivos impositivos para que traigan capitales al país. No dio más detalles, pero trascendió que además habrá un tratamiento preferencial para las empresas que reinviertan sus ganancias. No aparenta ser muy ambicioso el plan, ya que insisten en otra medida con «asociaciones público-privadas para inversiones productivas». En línea con esto, el equipo económico ya dejó entrever que premiará a los bancos que aumenten los créditos que tengan como destino igual fin. Serían así de poco impacto las medidas para un problema, la falta de confianza, que requiere un cambio profundo en la política económica.
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El ministro Roberto Lavagna llega al Alvear Palace Hotel para hablar frente al Consejo de las Américas.
Asimismo, Lavagna adelantóque el gobierno lanzará en breve un régimen para incrementar las inversiones públicas y privadas, principalmente en el área de infraestructura. «Procuramos atraer la inversión extranjera directa y la repatriación de capitales argentinos en el exterior para consolidar el crecimiento del país», señaló Lavagna.
De todas maneras, el funcionario reconoció que estas iniciativas se desarrollarán teniendo siempre como prioridad el mantenimiento de un alto superávit fiscal.
• Conceptos principales
Estas fueron las principales expresiones de Lavagna, que volvió a hablar del FMI, criticó a los que hablaban de un «veranito» y declaró su deseo de llegar con crecimiento al 25 de mayo de 2010 (faltan 56 meses), cuando se cumpla el bicentenario:
• Esto no es un veranito, ni la economía está en una meseta, ni se trata de un simple rebote.
• La tarea central de la política económica es consolidar este rumbo y hacer uso de la potencialidad de crecimiento. Claramente, se trata de dejar atrás la volatilidad de décadas pasadas.
• Hay cuestiones estructurales sobre las que deberíamos avanzar, tanto del lado de los impuestos como de la asignación del gasto, pero deben y pueden ser hechas sin perder el objetivo global de mantener un sólido superávit.
• Debe evitarse que la suba de las tasas de interés que se nos propone lleve a una profecía autocumplida, donde a la suba de tasas le sigue un ingreso de capitales especulativos.
• Desde el inicio del programa mantuvimos que reducir la deuda y ganar grados de libertad era esencial para el país. Por eso hemos pagado u$s 13.000 millones a organismos financieros internacionales, más de la mitad al FMI.
• El papel del gobierno en la política de ingresos no es el de forzar decisiones, pero sí monitorear el proceso y explicar cómo decisiones que pueden tener total racionalidad a nivel privado tiene efectos globales negativos.




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