Hoy llega la nueva misión del Fondo Monetario, en el último intento de llegar a un acuerdo antes del 9 de setiembre, cuando vencen u$s 2.900 millones con el organismo. Trascendieron ayer nuevos datos sobre el estado de las negociaciones. Se mantiene la chance de llegar a un acuerdo a 3 años antes de esa fecha, caso contrario se podría pagar con reservas pero por el monto total (no pagos parciales, según lo decidió Roberto Lavagna). Otra alternativa es entrar en mora por pocos días con el organismo, hasta llegar a un entendimiento. Es la preferida en el gobierno, llegado el caso. Como el directorio del FMI no trata acuerdos con países que tienen atrasos en los pagos, una vez cerrado el entendimiento, la Argentina pagaría con reservas y recuperaría ese monto, tras la aprobación por parte del directorio. Las metas monetarias quedaron prácticamente acordadas en una reunión que ayer mantuvieron el titular del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, y el representante permanente del Fondo en la Argentina, John Dodsworth.
De todas formas, la negociación técnica convivirá con definiciones políticas que deben adoptar los países del G-7, que son los que mandan en el directorio del organismo internacional.
En caso de no zanjarse rápidamente las diferencias, el próximo objetivo sería llegar a un entendimiento antes del 23 de setiembre, cuando comienza la asamblea del FMI y el Banco Mundial en Dubai (ver nota vinculada).
Si bien los Estados Unidos mostraron una actitud favorable para alcanzar un acuerdo de largo plazo, el Departamento de Estado es mucho menos permeable que el Tesoro. La posición de Collin Powell, quien estuvo en la Argentina apenas asumió el presidente de la Nación, Néstor Kirchner, es que el país debe «ayudarse a sí mismo» para luego recibir la ayuda internacional.
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