Todos los operadores nuevamente están pendientes hoy de un dato en Estados Unidos que puede alterar o bendecir los mercados del mundo. Se conocerá la evolución del empleo, un indicador que siempre permite anticipar lo que hará la Reserva Federal con las tasas de interés. Ayer los operadores se prepararon para un mal dato y por ello 4,90% de la tasa a 10 años. Por como están las expectativas de operadores, ya están descontando que el 10 de mayo Bernanke mantendrá la política de subir la tasa y de enviar el clásico mensaje de que «lo puede seguir haciendo».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero localmente las apuestas se siguen haciendo a las Nobac, las Notas del Banco Central a tasa variable. Recuérdese que este instrumento permitió extender el plazo de las colocaciones a esa entidad. De corto plazo hay apuestas a que la tasa por la que ajusta (la BADLAR que es la promedio de los plazos fijos mayores a $ 1 millón) seguirá en alza. ¿Por qué? Astutos analistas tienen en cuenta que por el pago de Repsol YPF del Impuesto a las Ganancias en las próximas semanas, saldrá a tomar crédito en la plaza local -o cancelar depósitos- por lo que el costo del dinero irá en alza. Tómese en cuenta que habitualmente lo que esta petrolera paga año a año ronda los $ 1.000 millones. Nada despreciable. Incluso la BADLAR, destacan (y, por ende, la Nobac, que ajusta por esa tasa), es buen refugio de crisis y mejor que bonos indexados por inflación: si hay shock externo, la tasa sube, pero la inflación no.
Respecto de la inflación de abril hay diferencias entre los economistas sobre cuánto puede ser el número final del mes. La apuesta más seria es 0,9% pero hay varios factores en danza. Primero se deberá medir el impacto del anuncio de ayer con acuerdo sobre la carne. Es la gran incertidumbre. Pero como siempre, los feriados juegan en contra y en este caso Semana Santa tendrá un rol negativo por el alza del rubro «Esparcimiento». Si a ello se le suma la estacionalidad también negativa que tiene el rubro indumentaria, se llega a ese panorama de inflación cercano a 1%. «Y el resto nunca se sabe. Si hace frío y aumentan las verduras por ejemplo...», graficó un reconocido analista que en definitiva muestra el profundo nivel de investigación del mercado para tratar de anticipar el dato del INDEC.
La sorpresa ayer pasó por el comportamiento del cupón del canje (indexa por el PBI de la Argentina) que pese al malhumor reinante se mantuvo firme. Los cálculos que se hacen toman en cuenta que si la Argentina crece en tres años 8%, 6% y 4,5% y de ahí en adelante sólo 3,5 por ciento debería valer u$s 20 (ayer cerró a casi u$s 9). Claro que debe cumplirse esas proyecciones...
Dejá tu comentario