Hace mucho tiempo que los operadores no presenciaban una jornada de pánico como la de ayer. Barrieron con las acciones de los bancos, sin importar si el precio al que se vendía era conveniente o no. Lo que urgía era desprenderse de los papeles. Así sacudieron a BNP, Société Générale, HSBC, BBVA, Barclays con promedio de 10% de desplome. Mientras se oteaba lo que podía acontecer con el Dow Jones hoy, ya con futuros operando con una caída de 4,5%. Otra manera de avizorar lo que podía acontecer en la apertura de hoy en Nueva York pasaba por observar la performance de empresas norteamericanas que también cotizan en las Bolsas europeas, como son Apple, Microsoft, IMB. El balance no era menos desolador: las caídas variaban de 4 a 7%.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Varios interrogantes en las mesas: ¿por qué no sube el oro? ¿por qué sí lo hace el dólar? Sucede que había muchas posiciones especulativas en esos mercados que se empezaron a desarmar. El refugio que representaban está sobreestimado habida cuenta que han pasado a formar parte del menú de muchos hedge funds que apuestan fuerte a sus oscilaciones. Por ello es que así como las subas se potenciaban, lo mismo ocurre con las caídas como fue el caso de ayer. Un ejemplo es el cobre que perdió 4%. Igual debería suceder con los granos, lamentablemente para el país. Una minera estrella como Arcelor Mittal llegó a perder 13%. La única excepción ayer para el desplome de monedas fue el yen. Solamente porque ahí también había alta especulación con el «carry trade», es decir que muchos se endeudaban en la moneda japonesa a baja tasa para invertir fuera de ese país. Ayer simplemente revirtieron posiciones y debieron comprar yenes.
Lo peor para el jefe de mesa de un banco extranjero pasaba por el efecto nulo que tuvo el discurso y las medidas de George W. Bush. Hicieron recordar a los esfuerzos, en vano, que hacía Fernando de la Rúa, de la mano de Cavallo en 2001 para evitar el desplome de bonos y el despegue del riesgo-país. «Así como la Alianza lanzaba el blindaje en 2001, Bush ya lanzó su plan Esperanza Ya en diciembre sin impacto alguno» recordaban. Ahora por el pánico inversor, pareciera que más que economistas habría que consultar sociólogos. Todas las empresas perdieron miles de millones de dólares en valor. No escapó a ello Repsol que retrocedió 9% en la histórica caída de la Bolsa de Madrid. Si el grupo Eskenazi hubiera demorado un par de semanas la operación de YPF se hubiera ahorrado varios millones de dólares.
Dejá tu comentario