Mientras el costo de los seguros de automóviles sufrió incrementos del orden de 28% en el área de Capital Federal y Gran Buenos Aires y de 18% en el Interior del país; el correspondiente a las casas (conocido como «combinado familiar») aumentó más de 25% promedio; y el que cubren los riesgos vinculados a los comercios más de 20% promedio.
El problema es que con estos ajustes las compañías aún no logran mantener el nivel de las pérdidas del año pasado (antes de la devaluación), estimadas por ejemplo solo en automotores en más de 270 millones de dólares. Para equilibrar los números -dicen-, las aseguradoras deben en este caso incrementar el costo de las pólizas vigentes otro 42%. Por ello tanto desde la Superintendencia de Seguros como de las propias compañías
Varios factores explican los ajustes que están adoptando las aseguradoras:
• El valor de los bienes muebles e inmuebles ha sufrido fuertes incrementos en pesos por efecto de la devaluación y la inflación.
• Creció más de 40% la siniestralidad y la frecuencia.
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