Un 73 por ciento de las exportaciones argentinas corresponden a productos industriales, pero los que más crecieron en los últimos cinco años son los que tienen escasa tecnología, según un informe de una consultora privada.
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De acuerdo con el trabajo de la firma Abeceb.com., las ventas al exterior de productos manufacturados crecieron un 61,1 por ciento en los últimos años, mientras que los no industriales sólo aumentaron un 28,5 por ciento.
Este crecimiento dispar explica la fuerte participación que tiene la industria nacional en las exportaciones, según el informe.
En los primeros ocho meses del año, las ventas externas se expandieron un 48,8 por ciento respecto de las registradas en el lapso enero-agosto de 2003.
El motor principal en este período fueron las manufacturas de origen industrial (MOI), que crecieron un 87,8 por ciento y, en segundo lugar, se ubicaron las agropecuarias, con un 52,1 por ciento de crecimiento.
"Es destacable que la Argentina muestre una buena performance en las ventas de productos industriales, ya que por sus propias características, tienden a ser menos volátiles tanto en precio como en cantidades", asegura la consultora.
Además, "contribuyen al desarrollo interno de tecnologías y conocimiento asociado a la producción de bienes con mayor contenido de valor agregado".
Sin embargo, dentro del rubro industrial, la categoría que mostró un mayor dinamismo fue la de las exportaciones de bienes con un contenido medio-bajo de tecnología, que creció un 85 por ciento en los últimos 5 años.
La segunda categoría de mayor dinamismo fue la de los bienes de baja tecnología, indica el relevamiento realizado por la consultora.
"En los últimos 4 años, la fuerte expansión registrada en las exportaciones de bienes de tecnología medio-baja se explica por el alto dinamismo de las exportaciones de coque, refinaciones de petróleo y combustible nuclear, que más que se duplicaron en el 2005 respecto del 2001", indica el trabajo.
Asimismo, afirma que "la creciente participación de los productos industriales en ventas externas constituye un hecho positivo, ya que se estaría produciendo una desprimarización de las exportaciones, junto con un crecimiento del valor agregado incorporado en las mismas".
Por otra parte, considera que "el país ya cumple cinco años consecutivos con un elevado superávit comercial y las señales internas y externas no indican que este escenario se revertirá en el corto plazo".