•A tono con las previsiones del consenso de los analistas, el saldo de operaciones de ayer dejó poco para los operadores y se mantienen las perspectivas de una semana tranquila.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
•En el mercado cambiario, la cotización del dólar cerró a $ 2,94 para la compra y a $ 2,97 para la venta. Los analistas no prevén fuertes variaciones en el precio de la divisa estadounidense y aseguran que continuará con mínimas oscilaciones. En la jornada de ayer, el Banco Central compró u$s 30 millones, 5 millones menos de lo que venía comprando en la semana anterior. En lo que va de julio, la entidad acumula compras por u$s 205 millones. En Rofex, el mercado de dólar a futuro, se vieron bajas en los valores esperados para la divisa en todas las bases operadas, pero con menos volumen de negocios que en sesiones anteriores.
•En el mercado de renta fija, los bonos posdefault terminaron con subas casi generalizadas y recuperaronterreno frente a los títulosen cesación de pagos que, tras las subas de la semana pasada, se tomaron una rueda de respiro a la espera de mayores novedades desde el Palacio de Hacienda. El interés de los inversores volvió a focalizarse en los bonos actualizables por CER, que concentraron la mayor parte del flujo de dinero operado ayer, buscando refugio ante la expectativa de que se registren nuevas subas generalizadas de precios en el país.
•En la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, donde todo el mundo estaba más preocupado por la visita del presidente Kirchner para el acto de conmemoración de los 150 años de la entidad, el índice Merval cerró con una ligera ganancia de 0,10 por ciento, en los 986,54 puntos, en tanto que el Indice General de la Bolsa ascendió 0,07 por ciento, hasta las 43.748,45 unidades.
•Las dudas entre los operadores pasan por la posibilidad de que el gobierno argentino pueda mejorar la propuesta a los acreedores. Obviamente si esto ocurriera, habría fuertes subas en los papeles ya que representaría un importante giro en la política económica del gobierno. La mejora en la oferta únicamente podría canalizarse a través de un pago en efectivo a los acreedores, ya que prometer menos quita y pagar más a futuro comprometería seriamente las cuentas fiscales de los próximos gobiernos y, en definitiva, se dudaría mucho de que la Argentina pudiera llegar a cumplir lo que prometería pagar.
Dejá tu comentario