ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

12 de noviembre 2008 - 00:00

Moyano sospecha traición de Kirchner y lanza contraataque

ver más
Hugo Moyano
Ni el descargo desesperado de Carlos Tomada calmó a Hugo Moyano: no alcanzó para eliminar, en la lógica conspirativa del camionero, la sospecha de una mano oficial en el fallo de la Corte Suprema que habilitó, a priori acotada y puntual, la libertad sindical.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Entre la media mañana en que Héctor Recalde le sopló la novedad y el atardecer en que Tomada, en una remake de sus tiempos de «abogado» de la CGT, minimizó la resolución, Moyano rastreó indicios de una traición que, por teléfono, Néstor Kirchner le juró inexistente.

Tampoco fue suficiente y, una vez más, Moyano blandió su habitual menú de amenazas: prometió multitudes en las calles, una movilización a la Corte; guerra santa y sangre contra los heréticos que quieren, como lo traduce Julio Piumato, generar «caos social».

Con el correr de las horas, recuperó algo de moderación. Fue necesario que le repitan, por varias vías, que el fallo se limita al ámbito de los gremios estatales y que, contra el temor inicial, no supone una efectiva «libertad» sindical masiva y de facto.

Sobre esa hipótesis, el comando de abogados de la CGT que encabeza Recalde y donde actúan Marta Pujadas, Alberto Tomasone y Federico West Ocampo, entre otros, comenzó ayer a explorar el fallo y seguirá hoy sumido en la tarea de hallar argumentos para aislar el efecto de la medida.

Recién mañana -si no convoca de urgencia para esta tarde- Moyano se pondrá al frente del Consejo Directivo para fijar una postura orgánica y uniforme. Ayer, en el furor de los primeros datos, el cacicazgo gremial ardió ante la presunción de un revés histórico.

Los sacudió el factor sorpresa: Moyano y los demás comandantes sindicales, creían controlado el expediente-CTA por la vía política, a partir de la presunción que un gobierno debilitado, que empieza a flaquear ante la crisis, no se animaría a avanzar en la libertad sindical.

Pero la trompada llegó de un lugar inesperado, la Corte, y entre las teorías de un complot agitado desde Olivos, a la cofradía cegetista no le quedó más argumento que alertar, a los gritos, sobre los daños potenciales del fallo.

  • Aberración

    «Es una aberración jurídica», dijo Antonio Caló, jefe de la UOM, que perjudica a «empresas y trabajadores». Explicó: «No hay empresario que pueda conducir una empresa con 4 o 5 gremios». Citó, como todos en CGT, la experiencia que atraviesa Mauricio Macri con los docentes porteños.

    Perseguido, el judicial Piumato calificó de «disparate» y «provocación» la resolución de la Corte mientras que, más cauto, Héctor Daer, secretario de Prensa de la CGT, y dirigente de Sanidad, interpretó que «la representatividad gremial no la decide un fallo judicial».

  • Alcance

    Dos bibliotecas, dos miradas, chocaban ayer sobre el alcance de la disposición de la Corte: la CTA lo imaginó como el fin del monopolio sindical y un avance hacia la libertad sindical, con profusión de gremios, y la existencia simultánea de varias centrales.

    Horacio Meguira, abogado ceteísta, fue el que valoró la medida y apuntó que no establece limitaciones entre el sector público y el privado. Dijo lo contrario a lo que afirmó Tomada y a lo que, anoche, sostenían desde la CGT para bajar el nivel del impacto de la resolución.

    En esencia, la posibilidad de elegir delegados a trabajadores que no estén afiliados a un gremio con personería, es un paso teóricamente fundamental hacia la libertad sindical. En la práctica, sin embargo,-hay muchos grises sobrelos que el gobierno tendrá poder de decisión.

    Así y todo, en vez de la disputa superestructural referida a la personería para la CTA, la avanzada se produce en el primer escalón de la estructura gremial: en los delegados de base, por empresa, que ofician de intermediarios entre los trabajadores, las empresas y los gremios.

    ¿Se fractura la convivencia Kirchner-Moyano? No podía haber peor incentivo al malestar existente entre los gremios con el gobierno que el fallo de la Corte pero, a su vez, le devuelve un arma para espantar las amenazas de disidencia sindical.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias