15 de julio 2004 - 00:00

"No dimos nada porque no negociamos por extorsión"

José Fernández, CEO de McDonalds: «Nunca pensamos en irnos del país. El año próximo estaremos en el punto de equilibrio, a pesar de lo preocupante de la venta en negro».
José Fernández, CEO de McDonald's: «Nunca pensamos en irnos del país. El año próximo estaremos en el punto de equilibrio, a pesar de lo preocupante de la venta en negro».
"Nunca acordamos con la gente de Castells la entrega de leche, de alimentos o de algún otro producto, simplemente porque no negociamos bajo extorsión. Todo lo que se diga en contrario no es verdad.» En su oficina de Olivos José «Pipo» Fernández, director general de McDonald's de Argentina (100% propiedad de McDonald's International), habló con Ambito Financiero de los piquetes, cómo les pega a los negocios legales la comida «trucha» y de la decisión de quedarse en el país a pesar de las dificultades. Veamos.

Periodista:
¿Acordaron o no con los piqueteros la entrega de leche, comida, etcétera?

José Fernández: Nunca; como le dije, no negociamos bajo extorsión. Ellos entraron en los locales y fueron bajando sus exigencias a medida que no accedíamos y que avanzaba la hora. Mire: no todo el mundo conoce la obra de la Fundación Ronald McDonald's; tenemos dos casas (una en Capital, otra en Mendoza) donde se alojan chicos que están en tratamiento médico prolongado y no tienen dónde ir; también una unidad pediátrica móvil que trajimos de Estados Unidos, y que llevamos a los barrios más carenciados para atender a chicos. Como ve, estamos lejos de incumplir con nuestra responsabilidad social. Sabemos que hemos sido tomados como blanco por algunos sectores en base a la ideología...


P.:
¿Los preocupa eso?

J.F.: Como a todo el mundo... En el problema de los piqueteros somos ajenos, pero nos llega por marca y presencia.


• Apoyo

P.: ¿Qué le parece la actitud del gobierno respecto de ellos? ¿Se sintió apoyado por éste?

J.F.: Sí, me sentí apoyado dentro de la línea que ha decidido aplicar; me parece razonable que tenga una estrategia y la siga. La situación no es fácil, y no somos quiénes para decir qué está bien y qué está mal, aunque es obvio que no es bueno que se tome la propiedad privada. Pero le repito: es una situación social compleja...


P.:
En algún momento se especuló que la situación del país, sumada a las tomas de locales, haría pensable que McDonald's se fuera del país...

J.F.: (se ríe) ¡Nos van a tener que sacar...! No, de ningún modo está prevista esa posibilidad. Estamos en medio de un gran esfuerzo para retornar a niveles razonables de rentabilidad. O sea: si vendemos 30% más que este año, llegaremos al punto de equilibrio el año próximo, y estoy seguro de que vamos a lograrlo. En julio, por caso, ya vendimos 30% más que en junio (por cuestiones estacionales, es cierto), pero estamos bien...


P.:
Muchos sectores, desde la indumentaria hasta los repuestos automotores, tienen una histórica pelea contra los vendedores de mercadería «trucha». ¿A ustedes también los afecta?

J.F.: Desde ya... O sea, no sabemos cuánto, no lo tenemos cuantificado, pero sabemos que la gente come «x» cantidad por día, y si lo come en un puesto ilegal o en un drugstore no autorizado, o en un bar que no paga impuestos o cargas sociales, no lo hace en un local que tiene todo en regla. El fenómeno es cada vez mayor: hay «empresas» que volantean en las oficinas del microcentro ofreciendo « delivery» a precios absurdos, de comida que obviamente está hecha en la cocina de una casa o departamento, y sólo Dios sabe en qué condiciones. Por suerte, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está intentando ordenar esta situación.


P.:
¿Están trabajando con la Cámara Argentina de Comercio en el tema?

J.F.: Sí; nosotros tenemos nuestra propia cámara de «fast food», en la que estamos junto con Burger King, Aroma, Bonpler...


P.:
¿Cómo los afectó en las ventas la tendencia de la gente a buscar productos más saludables?

J.F.: Ya no tanto, porque tenemos productos en esa línea. Además, estamos por segunda vez con una promociónde productos «gourmet-», que intenta atraer a un público nuevo al que no le alcanza con el Big Mac. Llevamos la idea a una convención de la empresa, y gustó tanto que están pensando en hacer algo similar en Europa (ya se hace en Chile y Uruguay). Y Brasil, que ya le compra toda la papa que consume a nuestro proveedor McCain, desde Balcarce, importará también los «calzone». Podría decirse que es una exportación no tradicional...


Entrevista de Sergio Dattilo

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