14 de febrero 2002 - 00:00

"No resolver ya el 'corralito' es peor que suba del dólar"

"Es más grave no resolver el 'corralito' que la suba del dólar." Así se refirió el ex secretario de Hacienda Pablo Guidotti a la actual situación, y adelantó que por ahora el equipo económico se está centralizando demasiado en mantener un tipo de cambio con «restricciones absurdas» que generan más desconfianza.

Desde la Universidad Torcuato Di Tella, donde se desempeña como docente y director de la Maestría en Políticas Públicas, el economista dijo que el gobierno se está tomando demasiado tiempo para resolver las cosas, que hasta ahora el programa fiscal y monetario no cierra, que difícilmente el FMI otorgue ayuda de los montos que requiere el gobierno y que si vuelve el descontrol monetario, la opción de dolarizar volverá al centro del debate. El siguiente fue el diálogo mantenido con Ambito Financiero:

Periodista: ¿Un año atrás, hubiera pensado que terminaríamos en todo esto?


Pablo Guidotti:
La Argentina nunca debería haber entrado en default. El daño institucional que se le ha hecho al país desde marzo de 2001 es fenomenal. Acá el problema central fue la destrucción que sufrieron las instituciones. El año pasado hubo una sucesión de hechos que atentaron contra la credibilidad del sistema financiero. Desde la violación del Banco Central, la emisión de cuasi monedas, la fase I del canje, el «corralito».

P.: ¿Ve a este gobierno y a este equipo económico en condiciones de resolver esta maraña?


P.G.:
Hasta ahora el gobierno estuvo dando demasiada prioridad a mantener el tipo de cambio en base a un montón de restricciones absurdas y regulaciones que hacen que este tipo de cambio no nos diga nada. Que no sea interesante. Hasta ahora no se ha procedido a resolver el sistema financiero que es la prioridad. El gobierno se está tomando demasiado tiempo. Más tiempo del que debería. Y mientras el «corralito» continúe la economía seguirá paralizada. Es importante que se ponga a andar al sistema financiero para que vuelva a funcionar la economía y se eviten más daños al estado de derecho. Este gobierno partió de un deterioro institucional muy fuerte. El programa económico no está definido totalmente y debe haber un programa fiscal creíble y un programa monetario creíble. El gobierno está hablando con organismos internacionales y recibe ayuda técnica y consejos. Eso es bueno. Pero no veo que todavía tenga una solución.

•Programa improbable

P.: ¿Va en camino el gobierno de elaborar un programa creíble?

P.G.:
Por el momento el programa fiscal y monetario no cierra. No son realistas. Hoy es poco probable que se cumplan los supuestos de déficit que contemplan, de inflación y de emisión monetaria.

P.: ¿Cuál sería la forma de poner a funcionar en lo inmediato al sistema financiero?


P.G.:
Hay diferentes opciones. En primer lugar hay que destrabar rápido las cuentas transaccionales. Devolver los depósitos a plazos fijos en plazos más cortos y que sean renegociables. Además el Banco Central debe estar dispuesto a dar liquidez. Pero es urgente liberar el sistema financiero.

P.: ¿No puede colapsar si se lo libera?

P.G.: No mientras se dé respuesta a la liquidez. El Banco Central tendrá que actuar como prestamista de última instancia. Es importante que los depósitos sean negociables y que haya un mercado secundario e incluso que los bancos los puedan comprar. Pero hay que poner al sistema financiero a andar urgente porque eso es lo que va a permitir que se pueda liberar realmente el mercado de cambios. Hoy este esfuerzo por tratar de generar un tipo de cambio ficticio lleva al Estado y al Banco Central a poner restricciones absurdas que avasallan los derechos y generan más desconfianza.

P.: ¿Qué puede pasar con el tipo de cambio en los próximos días?


P.G.:
Todo va a depender de si la Argentina puede crear un marco de política monetaria creíble. Si el gobierno es capaz de generar un programa fiscal y monetario serio, va a ir hacia lo que es hoy Brasil o Chile. Si no es capaz de hacerlo y entra en un desorden monetario, va a volver a surgir el debate de la dolarización.

P.: ¿A cuánto debería ser la dolarización?


P.G.:
Va a depender de las reservas monetarias. Pero el tema de la dolarización volverá si el sistema monetario se descontrola. Por ahora el gobierno ha tomado el camino inverso.

P.: ¿Es lo suficientemente fuerte el gobierno como para imponer un programa fiscal sólido?


P.G.:
No lo sé. Todavía veo que están consultando a organismos y expertos. Ojalá puedan. La comunidad internacional deberá ayudar para ello.

P.: ¿Con apoyo económico?

P.G.: Dudo que haya fondos de los montos que están circulando. La comunidad internacional está pendiente de que la Argentina pueda formular un programa serio. Pero no sé cuánto dinero le va a dar. Sí habrá asistencia técnica y en todo caso si hay dinero, es porque se destrabará el acceso a alguno de los programas que se aprobaron antes.

P.: ¿Cómo va a terminar 2002?

P.G.: Aún con un escenario donde la economía se recuperara fuerte en el segundo semestre, el PBI va a caer 7% en el año.

P.: ¿Qué va a pasar con la deuda en dólares?

P.G.:
Los acreedores están atentos a que la reestructuración sea equitativa. En la práctica la Argentina dio la señal de que quiere tratar mejor al acreedor residente. Y eso genera desconfianza. Pero la quita sobre el resto de la deuda, aun siendo muy grande, de 50%-60%, llevará la relación deuda sobre PBI a niveles mayores a los de antes de la devaluación. Los acreedores se van a resistir y la forma de hacerlo será a través de juicios. Todavía no está muy claro cuán alto es ese riesgo.

Entrevista de Victoria Giarizzo

Dejá tu comentario

Te puede interesar