Tras rescatar al Citigroup, Estados Unidos ahora se concentra en el combate a la recesión. Sigue mejorando en este proceso de aprendizaje de crisis financieras. La Reserva Federal y el Departamento del Tesoro anunciaron un programa dotado con 200.000 millones de dólares para respaldar los créditos de los consumidores y de las pequeñas empresas. Ese plan estará respaldado con una protección de crédito de 20.000 millones de dólares. Pero lo nuevo es que la Reserva Federal decidió utilizar hasta 600.000 millones de dólares para la compra de activos avalados por hipotecas. Así, pese a que se conocieron datos recesivos, Wall Street cerró con alza leve, pero alza al fin, de 0,4%.
Washington (Reuters, DPA) - La Reserva Federal lanzó ayer otro megaplan de ayuda financiera por u$s 800.000 millones para comprar hipotecas y otros activos, y que incluye además dos nuevos programas destinados a facilitar el acceso al crédito para las viviendas y los autos.
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Bajo el nuevo programa hipotecario, la Fed comprará, a partir de la próxima semana, hasta u$s 100.000 millones en deuda emitida por las empresas patrocinadas por el gobierno, Fannie Mae, Freddie Mac y Federal Home Loan Banks.
También comprará hasta u$s 500.000 millones en valores hipotecarios respaldados por Fannie Mae, Freddie Mac y Ginnie Mae.
Al mismo tiempo, lanzó una facilidad de u$s 200.000 millones para respaldar el financiamiento del consumidor, incluyendo préstamos para estudiantes, autos y tarjetas de crédito, además de préstamos respaldados por la Administraciónde la Pequeña Empresa. Las emisionespara este tipo de deuda, que sirven para refinanciar a los emisores de créditos al consumo, «han caído de manera vertiginosa en setiembre y han quedado detenidas en octubre», explicó la Fed.
El banco central prestará a los propietarios de títulos de deuda una cantidad equivalente al valor de su cartera menos una comisión. El préstamo del banco central estará garantizado por el valor de la cartera.
«Uno de los problemas grandes que tenemos es que había una falta de demanda de deuda. El mercado de deuda titulizada, como para tarjetas de crédito o préstamos a estudiantes, se secó totalmente», dijo Scott Brown, economista de Raymond James & Associates en St. Petersburg, Florida. «Aquí está la Fed sacando un montón de deuda del mercado. Debería ayudar a desbloquear los mercados de crédito», señaló.
La nueva facilidad de respaldo hipotecario apunta a atacar el corazón de los problemas económicos de Estados Unidos, el colapsado mercado de las viviendas.
«Esta acción se emprende a fin de reducir el costo e incrementar la disponibilidad del crédito para la compra de casas, lo que a su vez debería respaldar a los mercados de las viviendas y promover una mejora de la situación financiera general», dijo la Fed en un comunicado.
El apetito de los inversores tanto por la deuda emitida por Fannie Mae y Freddie Mac como por los valores respaldados por hipotecas que garantizan se ha secado desde que el gobierno intervino las compañías en setiembre, y la Fed espera llenar ese vacío.
Bajo la facilidad del financiamiento al consumidor, el Tesoro ayudará a cubrir cualquier pérdida que pueda enfrentar la Fed al ofrecer u$s 20.000 millones de protección crediticia, de su fondo de rescate financiero de u$s 700.000 millones, que el Congreso aprobó el mes pasado.
Un portavoz del Tesoro dijo que los u$s 20.000 millones saldrán de los u$s 40.000 millones que quedan sin asignar del primer tramo del rescate de u$s 700.000 millones. Eso deja al Tesoro con u$s 20.000 millones, y una vez que eso sea usado, tendrá que pedir al Congreso el permiso para poder acceder a los u$s 350.000 millones restantes en el fondo.
El secretario del Tesoro, Henry Paulson, aseguró que el plan orientado a los consumidores y a las pymes es «un punto de partida» que «puede ser extendido». El plan será puesto en marcha por la Reserva Federal de Nueva York, cuyo presidente es Timothy Geithner, que será el próximo secretario del Tesoro estadounidense. Según explicó Paulson, el objetivo de ambas iniciativas es proporcionar desahogo a las compañías financieras y permitir que así rebajen las condiciones para los créditos y los tipos de interés que exigen a los consumidores. Las autoridades esperan que ello ayude a reactivar el consumo interno y con ello la economía.
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