El presidente estadounidense, Barack Obama, planea anunciar esta semana su intención de reducir a la mitad el billonario déficit fiscal de su país, luego de haber lanzado un programa de gasto público sin precedentes para detener la caída de la economía nacional.
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Los trabajos en torno al déficit comenzarán mañana con una "cumbre fiscal" en la Casa Blanca, y el tema será uno de los puntos centrales del esperado discurso sobre el Estado de la Unión que Obama dará el martes por la noche ante las dos cámaras del Congreso, según dijeron el propio presidente y sus asesores.
Luego de haber anunciado gigantescas inversiones estatales para reflotar la economía, Obama dará la peor noticia en términos fiscales desde la Gran Depresión, hace 80 años.
El mandatario presentará mañana oficialmente un déficit de alrededor de 1,3 billones de dólares, pesada herencia de su antecesor republicano George W. Bush y el mayor en relación al PBI del país desde la Segunda Guerra Mundial.
El mandatario achacará el rojo en las cuentas públicas a años de presupuestos galopantes, a las costosas guerras de Irak y Afganistán, a los crecientes costos de la Salud e incluso al paquete de inversión pública y recortes impositivos que promulgó la semana pasada, dijeron asesores del presidente.
"No podemos generar un crecimiento sostenido sin poner nuestros déficits bajo control", dijo Obama ayer en su mensaje radial y on line semanal.
El presidente agregó que su presupuesto, que la Casa Blanca presentará el próximo jueves, será "sobrio en sus cálculos y honesto en su contabilidad, y mostrará en detalle mi estrategia para invertir en lo que necesitamos, recortar en lo que no y restaurar la disciplina fiscal".
La cumbre fiscal con expertos independientes, sindicatos y legisladores será el primer paso de la ofensiva, destinado a mostrar que el presidente está preocupado y planea afrontar el problema, con subas de impuestos a los más ricos, menos gastos en Irak y mayores controles en gastos de Salud, dijeron funcionarios.
Las fuentes, citadas por la publicación on line Politico.com y la cadena de noticias CNN, dijeron que Obama prometerá reducir el déficit a la mitad -a 533.000 millones de dólares- para el fin de su mandato, en 2013.
Como segundo paso del plan, el presidente dará su diagnóstico y explicará sus esfuerzos en un tono optimista el martes ante el Congreso, con ocasión del discurso sobre el Estado de la Unión, en el que los presidentes del país presentan sus prioridades de gobierno para el año que comienza.
El mandatario dirá que un aumento del gasto público es necesario inicialmente para estimular la economía y reformar las políticas de salud, educación y energía. Pero luego de esta inversión estatal llegará la hora de recortar el déficit, agregará, en cumplimiento de dos de sus promesas de campaña. El martes pasado, Obama convirtió en ley un paquete de estímulo de 787.000 millones de dólares para reflotar la economía esatdounidense, que sufre su peor colapso desde 1929.
Una gran parte del dinero se usará en recortes impositivos para alentar el consumo y en un enorme programa de obras públicas.
La oposición republicana, que votó casi unánimemente en contra de la ley, dijo que el paquete hipotecaba el futuro de la nación.
El republicano de más alto rango en el Senado criticó hoy en particular los anunciados planes de Obama de poner fin a los recortes de impuestos implementados por Bush para quienes ganan 250.000 dólares al año o más, y dijo que esta medida dañará a los pequeños comerciantes.
"No creo que subir los impuestos sea una gran idea", dijo el líder de la bancada senatorial opositora, Mitch McConnell, a la cadena CNN.
"Y cuando nuestros amigos del otro lado del mostrador hablan de aumentar los impuestos a los ricos, de lo que están hablando en realidad es del pequeño comerciante", dijo McConnel.
Además de su ley de estímulo económico, Obama está implementando también el paquete de salvataje de 700.000 millones de dólares para el sector financiero promulgado por la administración Bush. Unos 75.000 millones de este dinero serán usados para ayudar a deudores hipotecarios en problemas.
El presidente advirtió la semana pasada que llevar al éxito todas estas medidas no será fácil.
"El camino por delante será largo y estará lleno de riesgos. Pero tengo confianza en que poseemos, como pueblo, la fortaleza y prudencia para llevar adelante esta estrategia y superar esta crisis", dijo Obama.
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