"Observamos una voracidad impositiva impresionante"
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Osvaldo Cornide
Osvaldo Cornide, presidente de CAME, aseguró a Ambito Financiero que los pequeños empresarios no pueden afrontar esos intereses para pagar deudas pasadas y seguir con el pago corriente de impuestos municipales, provinciales y nacionales cada vez más altos. «Hay una voracidad impositiva impresionante», dijo y agregó que es un «sistema demencial» el que permite que la Argentina haya reestructurado su deuda en default pagando sólo 30% del monto original mientras se les exige a las pymes pagar 300% de sus deudas.
Periodista: ¿Cómo llegaron a acumular una deuda con el fisco de 4 mil millones de pesos las pymes del país?
Osvaldo Cornide: A raíz de la crisis de 2001 prácticamente todo el país entró en cesación de pago. La Argentina se declaró en default y muchas grandes empresas lo hicieron. A muchas pymes les pasó porque privilegiaron el pago a proveedores y salarios para mantener abierta la fuente de trabajo y dejaron de pagar a la AFIP. Hay que tener en cuenta que las ventas habían caído hasta en 80% y en algunas zonas no existía el peso, circulaban bonos provinciales.
P.: ¿La AFIP no aceptaba bonos para cancelar impuestos?
O.C.: En ningún momento fueron aceptados para el pago de impuestos nacionales sino no hubiera sido tan alta la deuda. Además estaba el «corralito». A los empresarios que tenían dinero en el banco para pagar algunas obligaciones se le fue retenido. Esto produjo una enorme falta de pago, no de evasores, sino de empresarios que no podían afrontar las deudas.
P.: ¿Cuántas empresas están en esta situación hoy?
O.C.: Creemos que son unas 300 mil pymes de todo el país de la industria y del comercio.
O.C.: En realidad nosotros propusimos un proyecto al Congreso basado en que se pudieran pagar los impuestos actuales de manera estricta y los anteriores, deducidos intereses y recargos que es lo que más abulta la deuda, con la evolución de las ventas. No podemos aceptar los intereses usurarios de 3% y 4% mensual en el cuál está calculada la deuda en algunos tramos. Este proyecto fue aprobado por varias comisiones, pero quedó parado en Presupuesto y Hacienda. El proyecto aseguraba una mayor recaudación porque cuando las empresas vendían más, pagaban más. Los legisladores de todos los partidos políticos coincidían con que era eficaz pero el argumento de la AFIP fue que era difícil controlar la situación de cada empresa.
P.: ¿Y realmente era complejo para la AFIP?
O.C.: Al menos como ése era el argumento decidimos junto con la Federación de Consejos profesionales de Ciencias Económicas y la de colegios de graduados, hacer un nuevo proyecto que es una especie de moratoria. También se disminuyen los intereses y se establecen 5 años para pagar la deuda. Nunca nos opusimos a pagar deuda ni defendimos a evasores, pero hay que diferenciar.
P.: Desde que asumió Néstor Kirchner no hubo moratorias, que suelen desalentar al cumplidor del que no lo es y termina equiparándose o casi.
O.C.: Claro, lo que nosotros planteamos es justamente que el sector quiere pagar las deudas pero que no se nos recargue con tantas multas e intereses.
P.: El fundamento de la AFIP es que hoy la tasa de interés que se cobra de 1,5% es baja. El tema es que no tienen en cuenta lo que se computa en los años anteriores donde las tasas fueron de 3% y 4%.
O.C.: Ya 1,5% que se cobra actualmente es bastante alto pero aceptamos inclusive que ese interés se aplique para toda la deuda anterior. Pero como está armado el RAFA provoca que las empresas con problemas no están adhiriendo a él.
P.: Las prórrogas que tuvo este sistema son muestra de que las empresas no se inscriben fácilmente.
O.C.: Claro. Hubo 5 postergaciones porque la gente se inscribe en el RAFA a raíz de que la DGI, utilizando mecanismos inconstitucionales, embarga las cuentas bancarias de los deudores. Entonces como requisito para liberarlas los obliga a inscribirse y pagar al menos una cuota. Mucha gente hace eso y deja de pagar. Como los trámites en la DGI son larguísimos cuando vuelven los problemas por la falta de pago ya pasaron 9 meses en los que el empresario pudo contar con las cuentas bancarias libres para pagar a sus empleados. Acá hay situaciones que se entienden para las deudas del país y de grandes empresas y no para la de las pymes.
P.: Ustedes han sostenido que con los acreedores privados la Argentina renegoció la deuda con una quita muy importante.
O.C.: Eso quiero decir: las grandes empresas renegociaron sus default pagando sólo 30% o 40%, el país renegoció y pagó 30%, y las sufridas pymes pagan 300% de sus deudas. Es un sistema directamente demencial. Es una inequidad con un sector que fue el que más mano de obra ocupa, el que más aporta para pagar los altos índices de desempleo y más invirtió durante el último período. Porque si a alguien se les debe el crecimiento de los últimos años es al campo y a las pymes.
O.C.: Yo estuve dos veces con Carlos Tomada y dos con Roberto Lavagna planteando esta cuestión. El ministro de Trabajo se comprometió a planteárselo a Kirchner porque eso facilitaría la solución al tema. Tuvimos decenas de reuniones con la Cámara de Diputados y Senadores. Lavagna me dijo la última vez que nos vimos personalmente que estaban estudiando una alternativa. Pues la sigue estudiando.
P.: ¿Qué tan importante es para los empresarios este tema?
O.C.: Los empresarios nos dicen que antes la preocupación era juntar el dinero para pagar las quincenas, ahora es juntar dinero para afrontar las cargas fiscales porque entre el municipio, la provincia y la Nación hay una voracidad fiscal impresionante. Así se lo planteamos al gobierno, pero aún estamos esperando.
P.: Las facilidades que publicita la AFIP con el RAFA no son entonces efectivas para las pymes.
O.C.: Nosotros decimos que el RAFA es un salvavidas de plomo. El que lo toma se hunde. Por eso es muy poca la cantidad de gente y empresas que adhiere al RAFA y cumple con todos los exagerados pagos. Para lograr una salida inmediata hay que exceptuar de multas y cargos y cobrar 1,5% retroactivo. No es nuestro proyecto pero por lo menos para salir del tema porque eso aliviaría a las empresas y personas 30% o 40% la deuda. La situación complica a la gente que ahora le empieza a ir bien pero no tiene en orden todavía algunos impuestos de 2001 (aunque haya pagado en años posteriores) y cuando va al banco y le piden los 3 balances y los comprobantes de pago no los aceptan para tomar créditos para invertir en su empresa.
Entrevista de Florencia Lendoiro




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