Los bancos se preparan para captar plazos fijos a 7 días. Pero la tasa que ofrecen no parece que satisfaga al público: será de entre 7% y 8% anual. En principio, quieren que se queden las personas que tienen las cuentas sueldo. Sostienen que es un buen rendimiento comparado con el de la caja de ahorro. No rige el "corralito" si se deposita en efectivo, se lo podrá retirar íntegramente "cash". El mercado se está armando, pero hay que tener en cuenta que sólo en febrero la inflación sería de 7%.
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Aunque prácticamente no aparecieron interesados en realizar nuevos depósitos en el sistema financiero, algunos bancos ya tienen operativo el nuevo miniplazo. La apuesta es captar en esta primera etapa una porción de los sueldos de los empleados en relación de dependencia.
«Como en muchos casos no sacan el sueldo en forma inmediata, en vez de dejarlo en caja de ahorro tendrán la opción de pasarlo a plazo fijo muy corto por un interés mayor», señaló el gerente de marketing de un banco líder.
El Banco Central estableció la semana pasada el regreso de los miniplazos fijos, disponiendo que sólo esté permitido pactarlos con dinero nuevo que ingrese al sistema y a tasa libre.
Dentro de esta categoría de plata nueva se encuentran los sueldos, que quedaron fuera del «corralito» aún cuando el titular de la cuenta decida dejar parte de los fondos dentro del sistema.
En épocas de alta inflación, el plazo fijo a siete días también se utilizaba para evitar que el dinero pierda poder adquisitivo. Por ejemplo, si el vencimiento de determinadas facturas de servicios públicos cae sobre fines de mes, el dinero del salario que se aplica para cumplir con ese pago puede invertirse en plazo fijo para mejorar el rendimiento. Mientras que un depósito a la vista no paga más de 3,5%, la posibilidad de obtener hasta 8% anual por un plazo fijo a siete días aparece como más atractiva. Por supuesto, no alcanza para ganarle a la inflación que ya entre enero y febrero habría sumado más de 7,5%. Y para el año la perspectiva es que la inflación supere largamente 15%.
La intención también pasa por frenar el goteo que se está produciendo en el «corralito». Ante la liberación del dinero correspondiente a la cuenta sueldo y a las jubilaciones, durante febrero se notó una aceleración de la salida de fondos del sistema financiero.
Con el plazo fijo se intenta que, al menos, una parte de lo que se está fugando quede en el sistema, ofreciendo una tasa de interés algo más atractiva, pero sin duda insuficiente.
Para los inversores mayoristas las tasas prácticamente se duplican. Cuando el monto supera el millón de pesos, los bancos llegan a ofrecer tasas superiores a 15% anual. Pero, por el momento, este mercado tampoco se formó.
La única referencia es el depósito mayorista en plazo fijo a 30 días, siempre en pesos. Las entidades están pagando hasta 20% anual a las AFJP, casi las únicas dispuestas a depositar a un mes fondos nuevos.
En cuanto a la posibilidad de realizar plazos fijos en dólares, también a siete días o a un mes, ni el público ni los bancos mostraron interés por esta opción. «Vinieron algunos mayores a 75 años que por la flexibilización del «corralito» pudieron comprar dólares. Pero el movimiento es prácticamente nulo», señalaban en una entidad extranjera.
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