Lo concreto es que este pago excepcional debe estar acreditado el día de entrega de los bonos, es decir, el 1 de abril. Pero debe ser girado un día antes, por lo cual figurará en las cuentas públicas en marzo.
Para compensarlo y evitar una fuerte caída puntual del superávit fiscal, en Economía procuran hacerse de un giro del Central en concepto de ganancias esperadas. Aunque las discusiones entre ambos sectoresaún no finalizaron, es probable que el BCRA termine girando un monto muy inferior al que solicita Economía.
Para el 1 de abril deberán pagarse unos u$s 650 millones en concepto de intereses acumulados por los nuevos bonos que surgieron tras el default. El Tesoro ya tiene el dinero para esta erogación, que por otra parte no impacta en el superávit primario por tratarse de pagos de intereses de la deuda.
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