12 de agosto 2020 - 00:00

Para ahorristas: crece la demanda por los Boncer

Uno de los desafíos de Martín Guzmán al asumir en el Ministerio de Economía fue normalizar la curva de rendimientos en pesos y, a la luz de los sucesos, la meta parecería estarse cumpliendo. Incluso, hace algunas semanas, el Gobierno anunció que en el segundo trimestre había conseguido financiamiento neto por $11.305 millones, lo que muestra que los inversores, a falta de acceso al mercado de divisas, optan por letras y bonos del mercado local.

En ese contexto, en los últimos días hubo un cierto furor por los bonos que ajustan por inflación (Boncer). Al punto que los analistas atribuyen la suba del contado con liquidación a que muchos inversores compraron AY20 y AO20 para poder canjearlos por los Boncer 2026 y 2028, una vez que estos sean emitidos para el próximo canje.

Diversos informes de brokers a los que accedió Ámbito recomendaron a sus clientes ir por esta vía de arbitraje: “Adquirir un AO20 en $6.170 equivale a un Boncer 2026 en 7,04% de TIR. Ese título, arbitrado a la curva CER actual, debería rendir entre un 4% y un 4.5% que equivaldría a un upside entre 13% y 15.9%”, consigna un documento de BAVSA.

En tanto, un apartado de un informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI), titulado “los bonos CER siguen siendo la estrella del mercado” menciona: “La estrategia de roll over del Tesoro permite seguir logrando un financiamiento neto positivo en moneda local. Esto genera mayor confianza en el mercado de deuda en pesos, donde se observan importantes comprensiones en los spreads de las curvas. En especial la de CER, que refleja la mejor performance en lo que va del año. Incluso, la mayor demanda reciente de estos títulos, como consecuencia de las expectativas alcistas de inflación y la búsqueda de cobertura, lleva a que la curva se mueva actualmente entre tires reales negativas de -2% promedio en la parte corta y de entre 5/7% en la parte larga. Por ende, una pendiente alcista bien marcada”.

Respecto de cuál es el atractivo de estos bonos, la directora de PPI, Sabrina Corujo, indicó: “Está vinculado a las expectativas de inflación en alza, a las restricciones en el mercado cambiario y a los pesos excedentes. Pero también a que hay una deuda normalizada”. Asimismo añadió: “De las posibilidades de inversión en pesos, las que ofrecen mayor cobertura son o las que ajustan por inflación o las dólar linked (que siguen la cotización de la divisa). Pero no hay opciones soberanas para esto último. En cambio, en bonos CER hay alternativas soberanas con duration cortitas y también largas, además de bastante liquidez en varios puntos de la curva”.

Por su parte, desde la Mesa de Operaciones de Grupo SBS indicaron: “Debido a que por las restricciones al acceso al mercado de cambio los flujos de pesos excedentes no pueden dolarizarse con facilidad, los bonos CER surgen como una alternativa más que atractiva, brindado una cobertura frente a la creciente inflación. Dentro de los instrumentos CER el tramo más corto de curva tiene mejor capacidad para capturar saltos inflacionarios que el tramo más largo”.

Más allá de que al Gobierno pareciera darle resultado la estrategia de colocar bonos ajustados por inflación hay quienes encienden luces amarillas respecto de este tipo de financiamiento. El director ejecutivo de LCG, Guido Lorenzo, consignó: “Es deuda indexada y, si bien está atada a los ingresos del Estado que también están indexados, si cae la actividad en términos reales caen los ingresos por debajo de la inflación. Comprendo que es una de las maneras más concretas de calzar la deuda del Estado con sus ingresos. Pero hay un riesgo de que no se pueda pagar esa deuda si la recaudación baja”.

Juan Pablo Álvarez

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