Los bonos en pesos ganaron más de 12% en enero en medio de la crisis de Estados Unidos. Al cierre ayer, volvían a subir. ¿Milagro argentino? Más bien, ocurre que fueron los más castigados en noviembre y diciembre. Con la caída de tasas en EE.UU., sus altos rendimientos cobraron atractivo. Pero no hay que esperanzarse con que de corto plazo la Argentina va a rendir lo mismo que un título de Brasil. Prácticamente imposible. Pero aun así hay opciones que conviene seguir de cerca porque aún tienen cierto recorrido alcista. BOGAR, BONAR, BODEN, y otros de esta familia son los más buscados. Los inversores detectan oportunidades, aunque en el caso local, sólo apuestan al corto plazo. Cuando se trata de hacer apuestas financieras a más de 5 o 10 años comienzan los resquemores, especialmente en un país que de por sí posee un alto endeudamiento más allá de la espectacular quita de 65% aplicada en 2005 a bonistas.
Los bonos de la deuda en pesos fueron la mejor inversión del primer mes del año. A favor de que cerraron en precios de liquidación en 2007, la recuperación fue notable, aunque siguen en precios muy bajos, similares a los que tenían a mediados de 2005.
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Los bonos de la parte media de la curva, es decir, los de mediano plazo, fueron los elegidos por los inversores. Son bonos más seguros porque el vencimiento está más cerca.
El BOCON PRO12 subió casi 12%, seguido por el PRE9, con 11,32%.
El oro interrumpió el «top five» de los títulos públicos, al ocupar el tercer lugar con un alza de casi 11%. El metal precioso alcanzó hace pocos días su máximo histórico de u$s 929 la onza.
Los cupones PBI en dólares, que son derivados de los bonos del canje, sorprendieron al subir más de 10%. Habían pagado dividendos el último día de 2007 y su precio había bajado considerablemente. La versión pesos subió casi 8%.
Los bonos del canje de la deuda en dólares, que cotizan en Nueva York, en cambio, perdieron hasta más de 4% por la aversión al riesgo de los inversores externos.
A diferencia de lo que sucedía habitualmente, cuando los bonos del canje de la deuda eran los preferidos por los inversores, esta vez el turno fue de los posdefault en pesos.
El Discount en pesos y el Par en pesos tuvieron subas que no superaron 5% que, si bien son importantes, representan la mitad de los bonos de mejor desempeño.
La tasa de plazo fijo a 30 días cayó a 0,70% mensual, un valor negativo frente a la inflación real.
Peor resultado tuvieron las acciones, donde el Merval, el índice que agrupa a los papeles líderes, perdió 6,75% en el mes.
El dólar quedó igual y el Banco-Central durante gran parte del mes fue un activo comprador para evitar que su precio caiga.
El euro, en cambio, subió 1,27%, porque la gente lo buscó como refugio ante la falta de alternativas para invertir.
Los bonos posdefault en dólares no anduvieron bien por la debilidad de la moneda norteamericana. El BODEN 2012, el más representativo, bajó 0,53%.
Si bien los bonos subieron mucho y fueron una buena opción, el ahorrista genuino huye de los activos que tienen riesgo porque sus índices de ajuste los manipula el gobierno, como sucedió con el CER. En enero se cumplió un año de la intervención del INDEC y en esos doce meses, los títulos públicos bajaron hasta 35%.
Ahora los bonos están subiendo,pero el monto de negocios es la mitad del año pasado, porque los inversores genuinos y los extranjeros se retiraron.
La resurrección de los bonos coincide con la fuerte baja de las tasas en Estados Unidos. Hasta no hace mucho tiempo un bono del Tesoro norteamericano a 10 años rendía 5,10%, ahora su renta no supera 3,60%, lo que hace más atractivos a los títulos argentinos que exhiben tasas de retorno de hasta 12% en dólares.
A pesar de la volatilidad que vivió el mundo por la crisis inmobiliaria, los dos primeros puestos son de bonos de alto riesgo y recién en el tercero se ubica un activo conservador como el oro.
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