Para salir de la crisis, "no alcanza ni la dolarización"
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La salida de dólares por ahorro y turismo casi igualó al ingreso por exportaciones y deuda: qué se espera hacia adelante
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La canasta de Pascuas acumuló aumentos de hasta 63%
¿Por qué la Argentina sufre esta crisis? Hay dos razones principales. En toda la década pasada tuvimos un tipo de cambio fijo con un violento aumento del gasto público que se financió con endeudamiento. La ecuación fue simple. La economía creció a 40% y el gasto a 150%. Lo paradójico hubiera sido que esta experiencia hubiera salido bien.
Culturalmente creíamos que la solución era romper con las instituciones y no pagar la deuda para salir de la crisis. Las consecuencias de esta decisión las estamos pagando ahora.
Se piden reformas políticas y sociales para el país. Está bien. Pero mientras no seamos capaces de crear instituciones que garanticen derechos fundamentales, con seriedad y credibilidad jurídica, no hay reforma que sirva. La clave de la confianza es que las deudas se paguen y que las instituciones se respeten.
Una de las claves del éxito de la Unión Europea es que los países miembros aceptaron las cláusulas de Maastricht, una de las cuales impone que el riesgopaís no puede ser de más de 150 puntos básicos.
Se pensó que no pagar la deuda, festejar públicamente y luego devaluar era la clave para crear confianza en la moneda. No se entendió que la Argentina tuvo que adoptar una caja de conversión porque entre el '70 y el '90 a la moneda se le agregaron 13 ceros.
No todo lo que se hizo en los últimos años fue malo. La Argentina hizo una muy buena reforma previsional. El desarrollo del mundo moderno y del capitalismo se dio cuando quedó en claro que la propiedad ya no era común. A esto apuntó esa reforma, que fue exitosa.
MARTIN REDRADO
La propuesta que debemos darle al mundo es la de un país serio, que deja de lado el péndulo económico. Se debe corregir y mejorar sin destruir lo que se hizo bien en décadas pasadas.
La Argentina tiene un grave problema de distribución regional de su recaudación. Los que más gastan son general-mente los que menos recaudan.
El gasto social no es un problema de cantidad de recur-sos sino de faltas y fallas graves en la administración.
La Argentina tuvo muchos problemas, pero la salida de la crisis y la ayuda de Estados Unidos serían muy diferentes si en el Tesoro estuviera hoy Larry Summers.
JUAN JOSE LLACH
El mejor servicio que le puede dar Eduardo Duhalde a la Argentina es que sea una gestión para reconstruir las instituciones básicas. No es una tarea para el próximo gobierno sino para un gobierno de transición como el actual.
Las raíces de esta crisis hay que encontrarlas en 5 años de haber aumentado el gasto público, mantener alta la evasión y financiar el déficit con más endeudamiento. Creo que el momento más grave es cuando se instala el proyecto de nueva relección. Allí empieza una tendencia de desborde del gasto.
Ni siquiera la dolarización puede con el problema que tiene hoy la Argentina.
A la convertibilidad no se la entendió bien. Muchas veces me pregunto si no hubiera po-dido pelear más dentro del gobierno para esto.
Hay una suerte de nueva ortodoxia construida con absoluta frivolidad, que personal-mente llamo «consenso de Washington», que habla de la necesidad de hacer flotar la moneda, ir a default y que los privados se hagan responsables de haberles prestado a países con problemas de pagos y que es bueno tener un control de cambios. No es una buena receta para la Argentina, pero parece que los dirigentes la adoptaron sin mayores vueltas.



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