«No somos un fondo, sino una empresa: no compramos empresas para venderlas; no tenemos una fecha fija en la que debemos desprendernos de un activo para devolver el dinero a los inversores. Por eso compramos Freddo, Musimundo, Aroma y ahora Farmacity: para explotar sus negocios.» Quien habla es Mario Quintana, a la vez comprador y vendedor de Farmacity, la cadena de farmacias que vendió el grupo fundador (del que forma parte) a Pegasus Capital, el fondo que no es fondo, según explica.
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En diálogo con este diario, y acompañado de Guillermo Bustos -CEO y otro de los socios de Farmacity que también está en Pegasus-, Quintana reveló que Merrill Lynch participó en la operación «auxiliándonos en el aspecto financiero» y también «tomó una parte muy pequeña del capital de Farmacity».
El financista explica que cada empresa que adquirió Pegasus tuvo diferentes socios, «pero en general son casi todos los mismos. La excepción es Farmacity, en la que además de ellos entró Merrill Lynch». Con el banco de inversión estadounidense -que acaba de perder u$s 5.000 millones y por eso despidió a su CEO -sí conformaron un fondo de inversiones inmobiliarias por u$s 260 millones, que aplicarán en principio a dos emprendimientos: uno habitacional en el barrio de Caballito (donde hoy funciona el molino Morixe) y otro de oficinas en Vicente López. «A pesar de la crisis, no han perdido el apetito ni el impulso por invertir en la Argentina», asegura Quintana de sus socios de Wall Street.
En este sentido, también garantiza que «Woods Staton no venderá su parte en Pegasus, y seguirá como socio y amigo nuestro». El empresario colombianoestadounidense acaba de comprar -junto con el fondo Capital Partners -los 1.600 locales de McDonald's en América latina, por los que se comprometió a pagar u$s 700 millones. Esa cifra, más la que deberá invertir en la cadena, hizo que en el mercado se dijera que Staton liquidaba su posición en Pegasus para hacer «cash» y pagar. «No es así: Staton no tiene intención de vender», asegura Quintana.
En lo que hace al futuro del grupo, adelanta que «entre Freddo, Musimundo, Aroma y ahora Farmacity tenemos más de 200 locales en todo el país; a partir de ahora vamos a trabajar para sinergizar las cuatro cadenas». Para eso, dice, será crucial el rol que jugará su pata financiera, Finangroup-, que el año próximo lanzará una tarjeta de crédito que en principio podría usarse en sus cuatro marcas, pero que más adelante intentará competir en el mercado minorista en general.
Quintana y Bustos admiten que les falta presencia en el Gran Buenos Aires, pero explican por qué: «Las normas provinciales son muy astringentes para nuevas aperturas (número de farmacias por municipio, prohibición de que sean propiedad de una SA, protección territorial...); todo eso tiende a preservar el statu quo, y el resultado es que los medicamentos en la provincia son, en promedio, más caros que en Capital». Por eso las próximas aperturas son en territorio porteño y dos en la provincia de Entre Ríos (Paraná, Gualeguaychú).
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