¿Está realmente suspendida la obligación que tiene Petrobras de vender su parte en Transener antes del 31 de marzo próximo? La duda surgió en el mercado a raíz de que la petrolera brasileña no aclaró de manera inequívoca en su comunicación a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires qué norma le permite seguir «sine die» como socio en la transportadora eléctrica.
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Tal como reflejaron varios diarios (entre ellos, Ambito Financiero), la petrolera estatal brasileña informó a las autoridades bursátiles -en una escuetísima misiva- que «en virtud de la presentación efectuada por la Sociedad ante la Secretaría de Energía, los efectos de la Resolución 757 están suspendidos». Esa resolución, firmada por el secretario Daniel Cameron, le daba 15 días a Petrobras para presentar un plan de venta de su parte en Citelec (la empresa que controla 65% de Transener, de la que tiene la mitad) y un plazo máximo hasta el 31 de marzo de 2006 para concretar esa venta.
Sin embargo, Petrobras omitió incluir el número de resolución por la cual se modificaba la N° 757. Es sabido que para modificar una norma pública hace falta al menos una norma de igual categoría, esto es que para la suspensión de un plazo establecido en una resolución es necesario dictar otra resolución, un decreto o una ley. Y esto, según pudo averiguar este diario, no sucedió, al menos hasta la fecha. Podría pensarse entonces que Petrobras interpreta que su presentación administrativa ante Energía, pidiendo la suspensión de los plazos, sería suficiente para lograr este objetivo.
• Respuesta
Los intentos por comunicarse con el secretario Cameron fueron infructuosos; desde la oficina de prensa del Ministerio de Planificación se respondió que «es un tema complicado; lo estamos viendo»; tampoco el Departamento de Relaciones con el Mercado de Petrobras supo explicar en qué se basaba su comunicación bursátil. La Bolsa había solicitado por Notificación CD 173.655 que la petrolera informara en qué situación se encontraba su obligación de desprenderse de su participación en Transener.
La mitad del control de Transener cayó en manos de Petrobras como parte del paquete de activos energéticos adquiridos al grupo Pérez Companc. En oportunidad de sellar la compra, la petrolera se comprometió a desinvertir en la transportadora eléctrica, aunque en los documentos firmados por entonces no se establecía fecha límite para esa desinversión. El año pasado el Grupo Dolphin, que encabeza Marcelo Mindlin, le compró su participación al fondo TAICO y a la británica National Grid en Citelec, con lo que se aseguraba el control de la eléctrica.
Sin embargo, la Comisión de Defensa de la Competencia, al aprobar la transacción, obligó a Dolphin a venderle parte de sus acciones de Citelec a Petrobras, con el argumento de que debía garantizarse un control «igualitario» de la empresa. Dolphin ofreció adquirir la parte de Petrobras a través del mecanismo del «first refusal», o sea igualar la mejor oferta que recibieran los vendedores. Sin embargo, los brasileños se niegan a vender, con el argumento de que lo harán cuando la empresa recupere el valor que ellos piensan que tiene, y -agregan- «esto no sucederá hasta que se renegocien la deuda, las tarifas y el contrato de concesión». En virtud de esta negativa, Cameron emitió la Resolución 757, cuyos efectos -a estar por la carta de Petrobras- estarían «suspendidos»; lo llamativo es que ni Energía ni Petrobras se han molestado en aclarar en virtud de qué nueva resolución. Asimismo, y dado que este año Dolphin compró 70% de Edenor, ya no podrá ejercer el «first refusal», porque el marco regulatorio le impide tener mayoría accionaria en una transportadora y una distribuidora.
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