Roberto Lavagna reveló ayer que, por el alza de precios, las distintas reparticiones oficiales están solicitando para el año próximo aumentos de partidas por $ 30.000 millones • El miércoles por la noche, tuvo una extensa reunión con Néstor Kirchner en la que definió lo que será el Presupuesto 2006 • El Presidente decidió mantener sin cambios el superávit, ahora de casi 4% del PBI, por lo que prometió rechazar esos incrementos • Si se lo cumple -no será fácil por las diferentes presiones que están surgiendo y que surgirán-, será una buena señal • Hoy la inflación no es mayor que 11% porque el público y las empresas en general ven que no hay déficit fiscal • Ese superávit es el ancla a la suba de precios • Pero hay datos no tan positivos: entrando en el detalle del Presupuesto 2006, no habrá reducciones de impuestos, y la inflación seguirá siendo elevada • Incluiría el gobierno en esa proyección de ingresos y gastos que se enviará al Congreso el 15 de setiembre un incremento cercano a 10% en los precios minoristas para el año próximo • Esto afectará más con un crecimiento de la economía en torno a 4%. Este año, será de 7% como mínimo.
Pero, además, subir el gasto en estas proporciones
Al hacer pública su protesta, Lavagna utiliza una estrategia que no es nueva para él: revelar las presiones sobre el gasto para después tener más margen de maniobra a la hora de recortar fondos en el proyecto final.