26 de abril 2002 - 00:00

"Por atender el tema fiscal descuidamos la producción"

"Se debe dejar de discutir economía en los extremos» y empezar «a caminar por la delgada línea entre las necesidades internacionales y las de la gente», ya que «esa línea es la que nos dará la salida». Desde Bruselas, Roberto Lavagna, a horas de reunirse con Eduardo Duhalde, daba estas definiciones a Ambito Financiero. Según el embajador plenipotenciario ante la Unión Europea y ex secretario de Industria, uno de los problemas de la Argentina es que los sucesivos equipos económicos, «por creer que nuestros problemas son sólo financieros y fiscales, se han desatendido de todo lo que tiene que ver con la producción, el empleo y las estrategias internacionales».

Lavagna, de 60 años, habló desde la sede argentina ante las Naciones Unidas en Bruselas, a horas de abordar el tren de alta velocidad TGV que lo trasladó a París, donde tomó un avión de Air France a Buenos Aires. Antes de hacer este viaje, aún en Bruselas, Lavagna tuvo una última reunión diplomática «impostergable» con Piere de Fraigne, jefe de Gabinete del francés Pascal Lamy, comisario de la Unión Europea que hace sólo un mes estuvo en Buenos Aires. Este tipo de reuniones se habían multiplicado en los últimos meses, desde que la crisis Argentina se profundizó, y los delegados europeos en la UE insistían en tener definiciones sobre que pasaba en el país.

Periodista: ¿Recibió algún ofrecimiento formal para ser ministro de Economía?


Roberto Lavagna:
Hay mucho ruido, y la situación del país es lo suficientemente compleja para no complicarla más. Sólo puedo decirle que viajo a Buenos Aires y que no tengo una oferta concreta. Hablaré mañana (por hoy) con Eduardo Duhalde.

P.: ¿Qué opina de los 14 puntos que se firmaron el miércoles entre el Presidente y los gobernadores?


R.L.:
Evidentemente, se dio un paso adelante muy importante para crear un marco político interesante para que se pueda actuar. Continuar con las negociaciones internacionales y solucionar la situación fiscal de las provincias es indispensable, y que se hayan puesto de acuerdo es un progreso importante. Es tomar nota adecuada de lo difícil de la situación.

•Equilibrios

P.: Eduardo Duhalde anunció que habrá un tipo de cambio fijo. ¿Está de acuerdo?

R.L.:
No está dentro de los 14 puntos que se firmaron el miércoles. Los que tienen que hablar de esto son el Presidente y la persona que se designe como ministro de Economía.

P.: Si tuviera que identificar el principal problema de la economía argentina y alguna forma para que renazca la confianza interna, ¿que propondría?


R.L.:
No voy a hablar de medidas concretas. En lo general, puedo decirle que a veces la discusión económica en la Argentina es muy primaria y que se discute en los extremos. Algunos dicen démosle la espalda al Fondo y otros dicen démosle la espalda a la gente. En el mundo no se discute así. Nadie puede pensar en dejar de estar conectado seriamente con el mundo y tampoco en dejar de atender las situaciones extremas de algunos sectores de su población. Hay una delgada línea para caminar, que es la del equilibrio entre las necesidades internacionales y las de la gente. Es difícil caminar por esa línea, pero es mejor intentarlo que vivir en los extremos. Nos tenemos que animar como país para caminar en esa línea, que es la única que nos dará una salida.

P.: Usted tiene un largo currículum como un conocedor del sector industrial argentino y del Mercosur, pero quizá los problemas más urgentes de la Argentina son fiscales...


R.L.:
Es otra vez un problema de equilibrios. Por creer que nuestros problemas son sólo financieros y fiscales, que por cierto lo son y graves, se ha desatendido todo lo que tiene que ver con la producción, el empleo y las estrategias internacionales. Así, una política económica que sea más o menos buena en lo fiscal y monetario termina siendo renga. Y los resultados están a la vista. Acá están muchos años de desatender la producción.

P.: ¿Qué salida propondría para el «corralito»?


R.L.:
Las definiciones las deben dar el Presidente y el que sea designado ministro de Economía. Sólo puedo decirle que debe ser prioridad, ya que ver a la gente haciendo fila frente a los bancos no es algo que dé confianza a los inversores. Hay que restaurar el orden y la calma.

P.: ¿Cómo cree que será la reunión que hoy mantendrá con Duhalde y qué espera de ésta?


R.L.:
En la Argentina y en cualquier país del mundo, más allá de quién sea el presidente democrático, cuando el jefe de Estado invita a alguien, desde ya que éste no se puede negar. Sólo puedo decirle que considero que es un presidente que está al tanto de la crisis que debe manejar. No le puedo anticipar lo que hablaremos, pero descarto que será positivo.

P.: ¿Lo llamó también Raúl Alfonsín?

R.L.: No hablé con Alfonsín.

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