El Mundial de Fútbol potenció la venta de televisores y de equipos de audio para aprovechar mejor toda la tecnología de la transmisión. El sueño del futbolero es ver el Mundial en la casa en pantalla gigante y con el sonido del estadio. La pasión fue aprovechada por algunos bancos para captar más clientes. Las entidades saben que la tasa de interés que se paga no es tan atractiva como convertir la renta de las colocaciones en DVD, televisores, plasmas, pantallas de cuarzo líquido y home theatre, a cambio de que coloquen su dinero a plazos prolongados. La tentación aumenta, porque estos productos los reciben contra la colocación del dinero, es decir, disfrutan de la renta antes de que empiece el Mundial de Fútbol.
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Para acceder a los artículos electrónicos, las exigencias son depositar como mínimo $ 50 mil desde un plazo de seis meses en adelante. Cuanto más alto el monto y mayor el plazo, más «pulgadas» recibe el cliente, es decir más grande es la pantalla.
En este sector hay bancos que llegan a ofrecer hasta un auto por cifras altas y un largo plazo de inmovilidad del dinero.
La ventaja de cobrar los intereses de los plazos fijos en bienes es que el pago es adelantado.
El método de pagar el plazo fijo con bienes durables nació en 1999, cuando aún regía la convertibilidad. En aquel año, el Banco Francés tentó a los ahorristas con equipos de audio y computadoras. Las exigencias eran distintas: se pedía un mínimo de $ 10 mil o 10 mil dólares, a 1 año. La tasa que resultaba, de acuerdo con el valor del equipo, equivalía a 14% anual.
Ahora, con las tasas de interés a plazo fijo negativas para el ahorrista, debido a la inflación, las entidades debieron extremar su imaginación y rescataron aquel sistema aprovechando el Mundial de Fútbol.
Por ejemplo, si alguien quiere un plasma de 42", más un home theatre y un reproductor de DVD, deberá depositar $ 120 mil por 10 meses en el Banco de Galicia.
Si sólo quiere el plasma de 42", lo puede conseguir por $ 100 mil inmovilizados por un año en Banco Comafi.
Si busca un equipamiento más modesto, el Banco Itaú permite por un depósito de $ 50 mil a 6 meses un televisor de 29" pantalla plana.
Si sólo quiere el DVD, Banco Itaú lo adelanta a cambio de depositar $ 50 mil a 180 días.
El Galicia por $ 50 mil a 9 meses o $ 60 mil a 7 meses ofrece un televisor de 29" más el home theatre y el DVD.
Por ese mismo dinero, pero inmovilizado 12 meses, el Banco Río tienta con un televisor de 32" pantalla rectangular ( DWide).
Banco Comafi ofrece un televisor de 29" por $ 50 mil a 180 días, pero si la colocación se extiende a un año, se puede acceder a una pantalla de cuarzo líquido de 20". Esta entidad, además, paga una tasa aparte del producto de entre 0,75% a 2,7%, de acuerdo con el monto y el plazo.
La tasa efectiva que recibe el cliente cuando cobra el plazo fijo en bienes es bastante más alta que si cobrara en pesos. Por caso, una tasa de 6,5% anual, habitual en estas colocaciones, se transforma en una de 10% anual tomando el valor del bien.
El beneficio de la entidad está en que los bienes los adquiere con una bonificación de 15% o más.
También las computadoras están en la lista de los pagos por plazos fijos. El Banco itaú por $ 80 mil a 270 días entrega una Notebook de última generación.
Alternativas
El Banco Comafi por $ 100 mil a 6 meses, entrega una computadora HP, más una multifunción (escáner e impresora) o una pantalla plana de cuarzo líquido de 20". Banco Itaú paga con una notebook Compacq Presario una colocación de $ 80 mil a 270 días.
No faltan las alternativas novedosas, como la promoción «Amigos» o «Padre e hijo» del Galicia, que por $ 50 mil a 9 meses ofrece dos televisores Sony de 29" pulgadas.
Por $ 50 mil a un año el Comafi da una notebook más la impresora y el escáner. A quien disponga de $ 50 mil para inmovilizarlos por 89 meses, es decir 7 años y medio, el Banco Río le da como pago de la renta un Volkswagen Gol Power. Este auto también lo puede conseguir si inmoviliza durante 5 años $ 64 mil o durante tres años $ 92 mil.
Se puede pensar en que el dinero pierde valor contra la inflación, pero los inversores más sofisticados, para los depósitos más cortos, pueden tomar por su cuenta un seguro de cambio, que les asegura un valor bajo del dólar por una tasa que no excede 3% anual.
Esto no lo ofrecen los bancos; es una de las ideas que surgen en un país acostumbrado a sacar el máximo provecho del dinero.
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