Roberto Lavagna envió ayer a EE.UU. el prospecto con el detalle de la oferta argentina a bonistas. En 15 días será aprobado por la SEC, el ente norteamericano que supervisa mercados. Inmediatamente, habrá un road-show en EE.UU. con el lanzamiento formal. Desde el 29 de noviembre se comenzarán a recibir las aceptaciones de bonistas. Se mantiene la alta quita a acreedores, lo que hace estimar que la propuesta será aceptada por 60%, aproximadamente. Esto significa que, si no se introducen mejoras en medio del proceso, quedarían 40.000 millones de dólares en juicios contra la Argentina. Habrá un pago en efectivo por u$s 1.100 millones a quienes acepten, pero quedó diluida esta mejora con las tasas de interés más bajas que tendrán los nuevos bonos. Se confirmó lo anticipado por este diario hace 15 días: el cierre de la operación pasó para enero. Pero esto si se contempla que no habrá trabas de la Justicia norteamericana al proceso, algo difícil de creer que suceda. Ya el juez Griesa en Nueva York tiene pedidos de medidas cautelares contra la Argentina que se activarían una vez que comience la oferta. Pero también puede demorarse el proceso por otras trabas que interpondrán en Italia y en Japón los organismos de control de mercados. Así, en un proceso que de por sí nació demorado por Roberto Lavagna, el acuerdo con el FMI, inicialmente previsto para enero, también se postergaría para marzo.
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