Los senadores demócratas alcanzaron anoche un acuerdo con colegas republicanos sobre el paquete de medidas para reactivar la economía de Estados Unidos por un monto de 780 mil millones de dólares, dijeron fuentes parlamentarias.
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Voceros del bloque oficialista informaron además que los demócratas tienen los votos suficientes para la aprobación del plan impulsado por el presidente, Barack Obama, y que trabajaban intensamente para intentar una votación, quizá durante la madrugada.
Inicialmente el paquete de medidas demandaba un financiamiento de más de 900 mil millones de dólares, pero senadores de ambos bloques buscaron reducir esa cifra y el acuerdo es por 789 mil millones.
Fuentes demócratas informaron que al menos tres senadores republicanos anunciaron su voto favorable al plan de reactivación.
Obama había reclamado más temprano al Congreso, por segundo día consecutivo, que avanzara rápidamente en la aprobación porque, a su entender, la situación económica del país es dramática y no se puede esperar "ni un minuto más" para evitar una "catástrofe".
El jefe de la Casa Blanca advirtió a los legisladores que resulta "irresponsable" e "imperdonable" dilatar la aprobación del paquete de reactivación económica.
Dando cuenta de la tensión que rodeaba a las negociaciones, el jefe del bloque oficialista en el Senado, Harry Reid, había dicho por la tarde a los republicanos que deben "decidir si se unen al presidente y a los demócratas del Congreso" en el "camino hacia la rehabilitación" de la economía norteamericana, en plena recesión.
Demócratas y republicanos están buscando contra reloj los caminos para reducir el paquete de reactivación, que en algunos de sus bosquejos llegó a superar 900.000 millones de dólares, contra 819.000 millones que prevé la legislación aprobada la semana pasada en la Cámara baja.
Este viernes, por ejemplo, el Senado discutió durante horas si se debe utilizar el dinero del estímulo para ayudar a las familias que enfrentan el desalojo tras haberse atrasado en los pagos de sus préstamos hipotecarios o si, en cambio, deben invertirse en ellos los alrededor de 300.000 millones de dólares que quedan pendientes del paquete de salvataje financiero de 700.000 millones que lanzó el predecesor de Obama, el republicano George W.Bush.
Más tarde, los miembros de la cámara alta negociaron sobre la posibilidad de invertir dinero del paquete de estímulo en el impulso a la producción de automóviles híbridos y otras iniciativas para reducir la dependencia estadounidense del petróleo extranjero.
La aprobación por el Senado no es sin embargo el último paso legislativo, pues en caso de aprobación en la Cámara alta el texto legislativo pasará a una "conferencia" bicameral que deberá consensuar ambos proyectos.
Obama quiere tener la ley para la firma en su escritorio a más tardar el 16 de febrero.
Con el dinero del paquete de estímulo, el presidente pretende poner en marcha un plan masivo de obras públicas para combatir el desempleo (de 7,6%, según el índice difundido hoy) y un programa de reducciones impositivas para las familias trabajadoras.
Los republicanos, por su lado, en general reclamaron menos gasto gubernamental y más dinero para alivios fiscales, incluso para los sectores de mayores recursos.
Mientras seguían las negociaciones, Obama y Reid apuntaron hoy una vez más a los republicanos.
"Es imperdonable e irresponsable quedarse empantanados en la distracción y la postergación mientras millones de estadounidenses se quedan sin trabajo", dijo Obama durante la presentación oficial de su equipo de asesores para la reactivación económica.
Según Obama, "este es el tiempo para que el Congreso actúe, es el momento para aprobar el plan de reactivación y poner a nuestra economía otra vez en movimiento".
"Frente a esta grave crisis económica que empeora a diario -dijo por su parte Reid-, los republicanos tendrán que decidir si se unen al presidente y a los demócratas del Congreso en este camino hacia la rehabilitación".
"Si lo logramos, se los reconocerá por sus logros -añadió el legislador por Nevada-, pero si fracasamos, el país entero sufrirá las consecuencias".
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