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4 de junio 2008 - 00:00

Promesa de Berlusconi a Cristina sobre bonistas

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Cristina de Kirchner y Silvio Berlusconi habían participado por la mañana en la Conferencia de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria en Roma. Luego se cruzarían en una cena en la Villa Madama.
El nuevo gobierno italiano de Silvio Berlusconi no respaldaría formalmente la posición de los bonistas italianos que no ingresaron en el canje de deuda que se implementó con Néstor Kirchner, y estaría dispuesto a comenzar una nueva etapa, se supone mejor, con la Argentina. Al menos ésta es la conclusión a la que llegaba anoche Cristina de Kirchner y la delegación con la que la Presidente participó en Roma en los últimos dos días, durante la reunión anual de la FAO. Dos encuentros directos con el gobierno italiano, uno entre Cristina de Kirchner con Berlusconi y otro entre los cancilleres Jorge Taiana y Franco Frattini, hicieron nacer el optimismo en la delegación argentina. La interpretación puntual del gobierno luego de las dos reuniones, es que más allá de no avalar Berlusconi la oferta de salida del default, el jefe de gobierno europeo no hará en este nuevo mandato una política activa en contra de la Argentina en los foros internacionales. Incluso, siempre según la versión de la Presidente y sus acompañantes, hacia delante los dos países comenzarían a trabajar en algún tipo de encuentro entre Cristina de Kirchner y Berlusconi, para relanzar la relación bilateral. Al menos estas son las conclusiones que los argentinos elaboraban anoche, en el trayecto que llevó a la Presidente de la Villa Madama hacia el aeropuerto romano del que partió la comitiva que llegará hoy a Buenos Aires. Los hechos que permitieron elaborar esta conclusión derivan de los dos contactos que se mantuvieron con Italia en el periplo por la capital europea en la cumbre de la FAO.

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El más importante fue el contacto directo que anoche mantuvieron en la Villa Madama Cristina de Kirchner y Berlusconi, donde el dueño de casa sirvió de anfitrión para los 50 representantes de diferentes países que participaron del encuentro de las Naciones Unidas sobre los alimentos.

  • Ubicación

  • En este palacio diseñado por Rafael a comienzos del siglo XVI, y que sirvió eventualmente como residencia de parte de la familia Medici y de Benito Mussolini (ahí el Duce gustaba practicar deportes) y que ahora sirve como centro de recepciones de la cancillería italiana, Berlusconi ofreció anoche una cena. Por estricto protocolo, a la representante argentina le tocó sentarse al lado del dueño de casa, ya que los asientos se asignan por orden alfabético.

    Según los testigos, Cristina de Kirchner y Berlusconi conversaron amablemente durante toda la velada, y en el momento de la despedida el italiano le aseguró que comenzaba una nueva etapa en las relaciones bilaterales y que estaba gustoso de encontrarse nuevamente con ella, como jefes de gobierno de dos países amigos. Algo es seguro, el tono directo entre ambos, dista muchode los dardos antiimperialistasque desde Buenos Aires habitualmente le enviaba Néstor Kirchner a Berlusconi; y de los monólogos contra la Argentina que el europeo le dedicaba al país en las cumbres del G-8.

    Hubo otro momento, más concreto en el temario, en el que desde el gobierno de Cristina de Kirchner se le puso contenido al mensaje italiano. El canciller Frattini se encontró con Taiana en la sede de la FAO donde se realizó la cumbre, y hablaron sobre la posibilidad de concretar algún encuentro futuro entre los dos presidentes para tratar «temas bilaterales hacia futuro». No es la primera vez que Taiana y Frattini hablan directamente de la situación bilateral ni de la posibilidad de concretar un relanzamiento de la relación. En la cumbre de los países latinoamericanos y el Caribe y la UE en Lima de mayo pasado, ambos cancilleres tuvieron un encuentro privado y hablaron de acelerar el diálogo entre los dos países. En ese momento, Taiana consultó puntualmente por la posición que Berlusconi mantendrá en este tercer mandato sobre el tema de los bonistas. Informalmente, el ministro europeo habló sobre una situación «más cercana a un problema de los bancos que de los ahorristas italianos».

    Si se confirmara la interpretación que hizo la delegación argentina de los mensajes del gobierno de Berlusconi, la intención de Cristina de Kirchner es la de intentar en los próximos meses un acercamiento con Italia, con el objetivo de sumar a este estado a los países que apoyan la causa local ante el Club de París. Según la suma de la Presidente, Estados Unidos, España y Francia ya apoyarían la abstención del FMI, mientras que Alemania está en duda. Sólo quedarían para convencer, si Italia cambia de bando, Japón y Gran Bretaña; estados con los que hoy casi no hay relación.

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