Hoy una preocupación entre empresarios pasa por eventuales interrupciones en el suministro de energía. En este sentido, están avanzadas las gestiones del gobierno con las AFJP para que financien la construcción de al menos dos centrales eléctricas. Está contemplado, desde el lanzamiento de la jubilación privada, que las administradoras financien proyectos de esta naturaleza. No debe sorprender por ello y tampoco puede haber desvíos hacia proyectos improductivos dado que inmediatamente afiliados de las administradoras lanzarían ola de juicios. Restan definir los rendimientos que se exigirán por los proyectos. Con una economía que crece a casi 8% este año, es necesario alejar la incertidumbre existente sobre la posibilidad de eventuales complicaciones, algo que de hecho posterga decisiones de inversión.
El ministro Julio De Vido salió ayer a presionar a las AFJP para que «colaboren» con el financiamiento de proyectos energéticos.
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Durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada, el funcionario dijo haberlas invitado a invertir en el sector energético, con la posibilidad de obtener rentas «más que interesantes».
En tal sentido, se refirió a que «las colocaciones financieras de la década del 90 llevaron prácticamente a un colapso» a las AFJP; «creo que hoy hay una Argentina distinta, competitiva en cuanto a los productos que se elaboran, con superávit fiscal y de balanza de pago que les genera un horizonte de certezas más importante que las que tenían en la década anterior».
De Vido confirmó que días atrás desde su cartera se contactaron con distintas AFJP para invitarlas a que colaboren con proyectos de infraestructura energética.
Una fuente del sector, en diálogo con este diario, confirmó los encuentros y dijo que «existieron varias reuniones con el ministro y otros funcionarios en las que armamos un listado de proyectos. El más avanzado es el de dos centrales térmicas de generación eléctrica», agregó. El resto son carreteras, autopistas y proyectos de transporte de gas.
«Pero en ningún caso discutimos la tasa, cuando esto es lo último que se negocia porque antes hay que ver el plazo del proyecto, la estructura de riesgo y garantías, y el flujo de fondos», afirmó.
Dificultad
Ayer precisamente De Vido señaló que «aparentemente alguna de las AFJP habría manifestado que 7% de rendimiento no les resultaba satisfactorio. Yo creo que sus aportes van a tener mucho mejor rendimiento si contribuyen con el desarrollo de la infraestructura argentina».
Uno de los obstáculos para que las AFJP participen del financiamiento del sector público es la definición de un índice de actualización de capital, porque deben responder por la rentabilidad ante los afiliados. Si se fija una tasa en pesos y la inversión es a largo plazo, no es algo que sea viable sobre la base de experiencias anteriores, argumentan.
Desde el sector privado piensan en alguna alternativa como la que se acordó para la construcción de caminos rurales, a partir de una actualización de la evolución de precios de los productos de las regiones en las que éstos se construyen.
Lo cierto es que desde el nacimiento de la jubilación privada,se diseñó el sistema para financiar la inversión en la economía real. Pero esto no fue del todo posible porque por un lado no se plasmaron proyectos concretos y por otro se exigió a las AFJP invertir en bonos del Estado.
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