El radicalismo le planteó ayer formalmente al gobierno que en las actuales condiciones no acompañará la votación del presupuesto 2002. Horacio Pernasetti, jefe del bloque de la UCR de Diputados, reconoció que hasta ahora el oficialismo no contestó ninguna de las propuestas que le acercaron. Por lo tanto si no hay cambios en el proyecto el radicalismo podría sumarse al resto de los partidos que rechazan el presupuesto y la mayoría podría complicarse para el PJ.
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Los puntos que tanto senadores como diputados de la UCR cuestionan tienen coincidencia con algunos planteos que ya surgieron incluso dentro de los bloques peronistas:
• La situación de las deudas provinciales, tal como se preveía, desembarcó en el debate presupuestario. Quieren garantizar que los bonos que reciban las provincias por las deudas pendientes con la Nación tengan «mayor liquidez»: «Hay que contemplar las demandas de las provincias que atraviesan una situación económica y social compleja», dijo Pernasetti.
• Además, está la situación de casi todas las provincias que tienen créditos con organismos multilaterales -como BID y Banco Mundial- y que deberán liquidar a dólar libre. Esta situación podría terminar en una estatización de las deudas provinciales.
• La pesificación de las deudas a las grandes empresas genera un costo fiscal que no está especificado en el presupuesto, argumentan en la UCR: «En algunos casos esta pesificación, más para los que exportan, es una transferencia de ingresos monstruosa. Hay que limitarla o poner un impuesto sobre las ganancias extraordinarias o sobre la deuda licuada», dijo Pernasetti.
• En cuanto a las provincias piden la pesificación de las deudas que quedaron fuera del canje e incluso las que fueron incluidas y pesificadas a 1,40: «Esos montos más tasa de interés y la actualización hace inviable el pago», dijo Pernasetti. Por lo pronto solicitan diferir los vencimientos que comienzan en marzo.
• La UCR quiere también que se incluya, al menos, una partida para el Fondo de Incentivo Docente que permita equiparar un salario docente mínimo de $ 500 en todas las provincias. Los recursos deberían provenir de una reforma impositiva sancionando la reforma al Impuesto a los Bienes Personales propuesta por Carlos Maestro -grava propiedades a nombre de sociedades en el exterior en cabeza del responsable a cargo- y la reforma al Impuesto a las Ganancias que propone Beatriz Nofal. También quieren disminuir reembolsos y reintegros a las exportaciones para generar recursos que atiendan el gasto.
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