El jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo de Rato, ha puesto a circular una propuesta preliminar para modificar los derechos de voto de la entidad, que daría a las economías de rápido crecimiento de Asia y otras zonas más participación en las decisiones del organismo.
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De acuerdo con funcionarios del consejo, que hablaron bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad del tema, la propuesta ofrece además aumentos en el cupo a un número limitado de economías emergentes de rápida expansión que tienen una representación escasa en el FMI.
A pesar de que el plan no menciona países específicos, los funcionarios consultados dijeron que involucraría incrementos del cupo ad hoc para varias naciones asiáticas de veloz crecimiento, como Corea del Sur, pero también para países como México y Turquía.
Las fuentes mencionaron que la propuesta consta de dos pasos.
El primero, sería el aumento de los cupos ad hoc para ciertos Estados, lo que posiblemente se produciría durante los próximos encuentros de octubre del FMI en Singapur sobre prestamistas financieros.
El segundo paso está menos claro, pero podrían verse posiblemente ajustes de los "votos básicos" para las naciones africanas o cambios en la distribución de las sillas en el consejo de 24 miembros del FMI, el cual está dominado por europeos.
Los funcionarios dijeron que hay consenso entre los países miembros para que se presente un plan más exhaustivo en las reuniones de Singapur.
"El FMI debe adaptarse a las nuevas circunstancias y al papel de los países en el mundo. Se ha hecho esto en el pasado y tenemos que hacerlo nuevamente porque hay claramente algunas distorsiones entre países muy importantes que han cambiado en los últimos tiempos", dijo Rato a Reuters durante una entrevista realizada esta semana.
El poder en el FMI está distribuido a partir de cupos, los cuales están ampliamente relacionados con el tamaño de la economía de cada país.
No obstante, estos cupos son modificados sólo cada cinco años, por lo que correspondería hacerlo en la próxima revisión del 2008.
Cualquier cambio en los cupos requiere una aprobación del 85 por ciento de los miembros del FMI.
La propuesta de Rato responde a los pedidos de los países con economías emergentes, sobre todo de Asia, para que se modifiquen los derechos de voto en el organismo multilateral de crédito, tras décadas de dominio de Estados Unidos y Europa.
Algunos estados miembros del FMI consideraron que el plan de Rato es "puramente cosmético" y que es necesario revisar el modo en que se calculan los cupos.
Bajo el actual sistema de cálculo, países pequeños como Bélgica tienen mayor predominio que economías mayores como India o Brasil.
El último cambio significativo en la estructura de votación del FMI se produjo en 1992, cuando Gran Bretaña cedió parte de su poder para que Japón pudiera ascender al segundo cupo más alto en el fondo, un reconocimiento del papel de Tokio en la economía mundial.
Analistas y funcionarios del FMI argumentaron muchas veces que los países europeos deberían tener una silla única que aumente el poder de voto de Europa y al mismo tiempo haga lugar a los países en desarrollo.
Sin embargo, los estados europeos están muy divididos en sus posiciones al respecto.
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