Una vez en el poder, Kirchner fue alertado que esa oficina ya existía, que se trataba de la UIF y que funcionaba dentro de Justicia, aunque sin mayores movimientos internos ni éxitos para mostrar.
Entre las medidas que serán puestas en marcha a través de decretos que aparecerán periódicamente entre mediados de este mes y agosto, se busca fundamentalmente acelerar los tiempos de las investigaciones de los agentes de la UIF. Fundamentalmente se tratará de que la obtención de datos internos de las empresas no sea trabada por los abogados de las compañías que sólo permitían los controles bajo la intervención de un juez.
Un nuevo decreto le otorgaría a la UIF la facultad de obtener los datos requeridos, y que el derecho de recurrir a la Justicia por parte de la empresa investigada sea un acto posterior al envío de la información a la dependencia oficial. Según los agentes de la UIF, sólo con este cambio, sus gestiones tendrían una aceleración sustancial, y las investigaciones generales pasarían de los más de dos años que demandan actualmente a no más de 6 meses.
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