• Nadie admite un error y se aleja cualquier posibilidad de diálogo. Secuela penosa de los acontecimientos del sábado. • Los ruralistas siguen de paro y los transportistas cortan las rutas: peligro real de desabastecimiento. Ciertas bases del sector se tornan más rebeldes que los dirigentes. • El gobierno confiesa temor ("Nos quieren voltear", dijo imprecisamente Alberto Fernández) y alienta actos de repudio al campo apoyándose en piqueteros y en el sindicato de Camioneros: el miércoles en Plaza de Mayo y el viernes en Rosario. • Confuso el cuadro, ánimos violentos, falta política, también conducción: se vive como si un argentino debiera vencer a otro argentino. Para colmo, abundan versiones de que la Presidente no comparte el curso de ciertos acontecimientos.
Son dos localidades, Azul y Gualeguaychú, pero se repiten en 300 puntos del país.
Con el sostenimiento de unos 300 cortes de rutas en todo el país se cumplió ayer la primera jornada del nuevo paro agropecuario que lanzó hasta la medianoche del miércoles la Comisión de Enlace de las cuatro entidades rurales. La modalidad sigue siendo impedir la comercialización de granos. Pero a esta medida se agregan algunos cortes totales que se aplican en los puntos más conflictivos y en forma intermitente, y el freno al transportede carga internacionalque se pone en práctica sobre ciertas rutas.
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Luego del estallido ocurrido el sábado, desatado tras la detención de Alfredo de Angeli y otros 18 ruralistas en Gualeguaychú, la protesta se siente con gran fuerza en Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe y las principales ciudades del interior. La estrategia emanada desde la cúpula de Federación Agraria, CRA, Sociedad Rural y Coninagro apunta a mantener frenada la cadena de comercialización de granos.
Tras el anuncio del paro hecho el sábado en la noche, la Comisión de Enlace se reuniría mañana para definir nuevas medidas. Mientras tanto, los dirigentes se mantienen a la espera de alguna señal desde la Casa Rosada y aseguran que buscan salidas por la vía jurídica -con los pedidos de inconstitucionalidad de las retenciones móviles- y legislativa, vía presión a diputados y senadores oficialistas.«No tenemos ningunainstancia cerrada; al contrario, tenemos que abrir nuevas estrategias», dijo ayer Luciano Miguens, titular de la Sociedad Rural.
La reapertura del diálogo campo-gobierno no parece estar cerca. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, volvió ayer a la carga asegurando que la profundización del conflicto es parte de «un tremendo plan donde se suman desestabilizadores, donde se deja a la Argentina sin alimentos», y sosteniendo que los dirigentes rurales «no están diciendo la verdad».
«No hay nada serio desde el gobierno, no existe voluntad de diálogo», lamentó Jorge Solmi, dirigente bonaerense de la FAA. A su vez, De Angeli apuntó a la Presidente: «Cristina piensa como nosotros, pero está mal asesorada, porque han congelado la economía».
Agudización
El efecto de este nuevo paro -hoy se cumplen 96 días de conflicto entre agro y gobierno- se sentirá con mayor fuerza hoy (ayer se observó casi nulo movimiento en las rutas, producto del fin de semana largo y del festejo del Día del Padre), ya que las rutas se poblarán de autos y micros de larga distancia con turistas de regreso de sus minivacaciones -la Unión Tranviarios Automotor levantó ayer el paro- y, además, algunos transportistas intentarán retomar sus tareas.
Entre Ríos es una de las provincias más críticas. Allí los transportistas de cereales autoconvocados volvieron a cortar el paso de camiones sobre la Ruta 14, a la altura de la localidad entrerriana de Ceibas. Así lo decidieron tras una última asamblea finalizada a las 15.30 de ayer, luego de mantener ese paso abierto durante más de dos horas, desde las 13. También se registraron cortes totales entre las 7 y el mediodía. En este distrito se impone también, resultado de la asamblea realizada ayer, el freno a todo tipo de transporte de carga internacional.
Bajo este escenario, De Angeli aclaró ayer: «No vamos a parar a los autos y a los colectivos, como tampoco a los lácteos y perecederos; si hay otro sector que los quiere cortar (en referencia a los camioneros), que se vayan más atrás; esto si no se va de las manos».
Por su parte, se sumaron a la protesta agricultores salteños y camioneros autoconvocados, que retomaron los cortes de ruta en Rosario de la Frontera, Las Lajitas y El Quebrachal, y productores de la localidad mendocina de San Rafael, con «cortes temporales» sobre la Ruta Nacional 188, que dejaban pasar vehículos cada diez o quince minutos.
En Córdoba, grupos de ruralistas mantienen bloqueos en las ciudades de Río Cuarto, Bell Ville, Sinsacate y San Francisco. En Santa Fe se registraba una quincena de cortes, entre los que se encontraba el túnel subfluvial que une la capital provincial con Paraná. Los bloqueos totales se produjeron en la autopista Santa Fe-Rosario y las rutas provinciales y nacionales 1, 7, 9, 19, 26, 33, 34, 92, 146 y 178. En tanto, cinco cortes parciales se repetían en las rutas 1, 11 y 34.
En guardia
En la zona de Rosario, los ruralistas permanecían a un costado del camino a la altura de las localidades de Piñero, Cuatro Esquinas, Pérez y General Lagos, impidiendo el paso de camiones que transportaban granos y ganado.
En territorio bonaerense, Pergamino, San Pedro, San Antonio de Areco, Sarmiento, Colón, Trenque Lauquen, Necochea y Salto, y sus zonas de influencia contenían decenas de cortes de ruta intermitentes.
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