Amagó con desaparecer el fantasma de los tres dígitos de volumen, pero se produjo un derrape menos notorio que en otras ocasiones. Y, por segunda vez consecutiva, el mercado pudo gozar de volumen alto, como dando una continuidad a lo anterior, sin protagonizar caída a pique como en tantas otras oportunidades. También la composición de las órdenes varió en la mezcla de fuerzas, hecho que se registró con un Merval bastante más sobrio que el de la rueda anterior. Habiendo llegado a otra cima, en los 1.643 puntos, la intensidad de trepada requería otra ampliación de suministros, como para asimilar las seguras tomas de utilidad en las alturas, dejando un resto como para posibilitar otro avance de nota. Al no contarse con ingreso poderoso de tomadores, se dio el desagio y filtrado de los máximos, culminando en 1.629 puntos y con 0,70% de incremento porcentual.
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Bastante confuso el índice ponderado, donde se mostró la curiosidad del papel que es el determinante habitual del Merval -Grupo Galicia- trepando en gran forma, con 2,15%, pero con el índice a una tercera parte de ello. En default se acallaron los motores del día anterior, con el resto matizando subas y bajas.
El total de negocios rebajó a $ 109 millones, cerca de volver a los dos dígitos, pero empalmando con lo previo. El remate de la semana quedó abierto a todo resultado, según ataque -o se adecue- la oferta hoy. Fantasmal.
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