Las tasas de intereses compensatorios, que son las que las tarjetas de crédito cobran por la financiación de los saldos impagos entre la fecha de vencimiento y la fecha de pago se ubicaron en setiembre hasta un máximo de 85,2%, de acuerdo a los datos que maneja el Banco Central. Se trata del mismo nivel que tuvieron en junio.
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La tasa de intereses compensatorios por financiación de saldos se aplica sobre el saldo impago entre la fecha de vencimiento y la fecha de pago, expresada en tasa nominal anual.
En setiembre pasado, las tasas de intereses compensatorios para la financiación de saldos de tarjeta de crédito para consumo en el país promediaron el 36,5%. Para los valores mínimos informados, ese promedio fue de 33,1%, y para los valores máximos de 39,8%. A estos valores debe adicionarse la respectiva alícuota de IVA sobre los intereses.
Debe tenerse en cuenta también las comisiones cobradas en los casos en que se supera el límite de compra y el costo de tarjetas adicionales.
En el Régimen de Transparencia del Banco Central las entidades informan un valor mínimo y otro máximo para cada concepto. Esto se debe a que los bancos aplican distintas tasas según el tipo de cliente, el riesgo del financiamiento y la política comercial que llevan adelante. Por ende, para el mismo producto la tasa o el costo pueden variar según ciertos criterios propios de cada banco.
De acuerdo al informe del Central, en septiembre de 2009, para las tarjetas de crédito para consumo en el país el seguro de vida cobrado en promedio fue de 0,3%. Para los valores mínimos fue de 0,2%, y de 0,4% para los máximos.
En cuanto a los gastos administrativos, promediaron $7,30. Para los valores mínimos informados, el promedio fue de $6,26, y para los valores máximos fue de $9,61.
Los gastos de renovación anual en promedio fueron $39,09. Para los valores mínimos y máximo fueron de $21,43 y $56,75, respectivamente. Al respecto, ciertos bancos prevén la bonificación de dicho cargo en algunos casos. Por ejemplo, cuando el cliente renueva su tarjeta por primera vez o supera un monto determinado de consumo anual. En otros casos, la renovación siempre es sin cargo.
Si se comparan los valores de las tarjetas para consumo en el país con los correspondientes a tarjetas para consumo en el país y en el exterior, para cada entidad, surge que, con muy pocas excepciones, no se observan diferencias significativas en las tasas compensatorias cobradas, ni en los seguros de vida ni en los gastos administrativos; aunque sí difieren considerablemente el costo de renovación y el ingreso mínimo requerido.
El costo de renovación promedio de las tarjetas para consumo en el país y en el exterior en los valores promedio mínimo y máximo superaron en 103,4% y 167,2% a los promedios respectivos de las tarjetas que sólo permiten al cliente operar dentro del país.
Los ingresos mínimos requeridos fueron, en promedio, $753 para tarjetas de uso local exclusivamente, con una alta concentración de entidades que exigen hasta $1.000.
Los ingresos mínimos requeridos por las tarjetas que permiten también efectuar gastos en el exterior promedian $1.112, y más del 50 por ciento exigen ingresos superiores a $1.000, de acuerdo a los datos del Portal del Cliente Bancario.
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