Jorge Sobisch, el gobernador más duro con Néstor Kirchner (ya lo era antes de que el santacruceño llegara a la Presidencia, por la ambición de éste de liderar a los mandatarios patagónicos), salió ayer a criticar con fuerza la política energética oficial. Además de calificar de «pésimo negocio» la compra de gas boliviano, cuestionó la decisión de recortar la provisión de ese combustible a Chile, afirmando que «eso pasa porque no hubo previsión y no se hicieron las inversiones necesarias». A su vez, tocó un tema sensible y que está detrás de la actual crisis del gas al diferenciar a su provincia de la Nación en lo que se refiere al climade negocios. «En Neuquén se garantiza la seguridad jurídica y se promueven las inversiones», disparó.
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