Era previsible que la visita del Nº 1 del Fondo, Rodrigo de Rato -sólo 9 horas-, no dejara avances en la negociación con el país. Pero sí sorprendió que pusiera condiciones para renovar u$s 1.000 millones de vencimientos que la Argentina tiene que pagar y que el gobierno mismo daba por refinanciados. Según De Rato, esa renovación se hará en función de "las medidas que adopte la Argentina en los próximos días". Apuntó el español al Presupuesto 2005 a enviarse al Congreso el 15 de setiembre, en el que el FMI exige un superávit de 4% del PBI. Se complica el gobierno, porque tenía pensado girar al Fondo u$s 1.400 millones hasta fin de año, pero no estos u$s 1.000 millones adicionales. "Ni piense en que aumentaremos el superávit", habría dicho Néstor Kirchner en la tensa reunión con el titular del organismo. Tan lejos están las partes de un entendimiento, que no habrá nuevos contactos con el FMI hasta diciembre. De Rato, antes de partir rumbo a Montevideo, señaló en un comunicado que se volverán a reunir una vez que se pueda evaluar el resultado de la reestructuración de la deuda. Pero en el ínterin la Argentina deberá pagar u$s 1.400 millones al organismo, los que podrían extenderse a u$s 2.400 millones si no se renuevan los u$s 1.000 millones adicionales.
Néstor Kirchner y el titular del FMI, Rodrigo de Rato, tuvieron ayer su primer encuentro oficial y comprendieron que no hay «buena química» entre ellos. El presidente argentino dijo que el Fondo «no tiene por qué» involucrarse en las negociaciones con los acreedores.
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De Rato leyó un comunicado (ver aparte) y luego contestó cinco preguntas en una improvisada conferencia de prensa en el Hotel Sheraton, antes de partir rumbo a Uruguay.
El titular del FMI llegó a Buenos Aires a primera hora, acompañado por el director del Departamento Occidental,
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