Las comisiones de Presupuesto y Transporte de la Cámara de Diputados empezarán a analizar hoy un proyecto de ley para elevar la alícuota del impuesto al gasoil de 20,2% a 21%. Esto, unido al aumento de ventas del producto y a la aparición en el mercado de gasoil de más calidad y mayor precio, elevaría la recaudación anual por este impuesto en aproximadamente 17%, aun visto desde una óptica moderada.
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El proyecto para aumentar la alícuota fue una iniciativa de la legisladora oficialista Zulema Daher para obtener recursos para una mayor compensación a las empresas de transporte automotor de pasajeros del interior. Se estima que la suba del impuesto permitiría recaudar alrededor de $ 12 millones mensuales o unos $ 144 anuales.
Según se indicó en medios parlamentarios, habría dos proyectos: uno para modificar la alícuota del impuesto, y otro para otorgar un complemento del subsidio a las empresas del interior, debido al último incremento salarial.
Si bien ya hubo una reasignación presupuestaria para elevar el subsidio a colectivos por el aumento salarial, lo que se estaría buscando es reforzar la cantidad de dinero destinada al interior. Según los promotores de la iniciativa, las empresas de autotransporte de las provincias reciben 27% del total del subsidio del Estado nacional, mientras el resto se lo reparten las compañías de Capital Federal y Gran Buenos Aires.
La parte de la recaudación del impuesto al gasoil destinado al transporte sería de 30%, lo que habría significado en 2006 $ 600 millones, más las asignaciones presupuestarias extraordinarias.
Si en 2006 se destinó 27% a las firmas del interior, habrían recibido aproximadamente $ 162 millones anuales, mientras el resto -$ 438 millones- hubiera correspondido a las que operan en el área metropolitana.
En 2006, la recaudación del impuesto al gasoil tuvo un incremento de 8% con relación al año anterior. En 2007, las cifras de incremento son por ahora superiores. En julio, por el impuesto al gasoil se obtuvo 17% más que en igual mes del año anterior.
De este modo, hay un incremento de las ventas impulsado, en parte, por la demanda de centrales eléctricas e industrias que deben reemplazar gas y también por la mayor actividad del agro, que, con criterio moderado, permite estimar que el año concluirá con una suba promedio de 10% en la recaudación.
Incremento
Esto llevaría lo obtenido por el gravamen a $ 2.178 millones, que sumados a $ 144 por el aumento de la alícuota arrojarían un total de $ 2.322 millones, lo que equivale a una suba de alrededor de 17% para las arcas fiscales por este impuesto.
Para el consumidor se calcula que la suba del gravamen será poco significativa, sobre todo considerando la gran diversidad de precios que hay en el mercado por calidad del gasoil o lugar de venta. En términos promedio, por cada litro de combustible se pasaría de $ 0,18 a $ 0,19.
Pero el lado conflictivo del proyecto es que sigue incrementándose el subsidio que reciben las empresas de colectivos y la cantidad de dinero que distribuye la Secretaría de Transporte a cargo de Ricardo Jaime. El autotransporte de corta, media y larga distancia recibe, además, casi 100 millones de litros mensuales de gasoil a precio subsidiado que oscila entre $ 0,48 y $ 0,65 frente a un precio al público que hoy ya se ubica en $ 1,60.
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